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Huawei se defiende: recuerda que no se dedica a «hacer política» y asegura que su tecnología no está al servicio de ningún gobierno

Los expertos, que recuerdan la falta de pruebas de las supuestas puertas traseras, apuntan a una guerra comercial en la carrera del 5G, liderada por el gigante chino

MADRIDActualizado:

EE.UU. acusa a Huawei, multinacional tecnológica china, de instalar puertas traseras en sus dispositivos para que el régimen chino espíe lo que hacen empresas, gobiernos o usuarios de otros países. La acusación, hasta día de hoy, carece de pruebas.

Aún así, el Gobierno de Trump acusó este lunes a la compañía de cometer fraude bancario al violar presuntamente las sanciones a Irán y del robo de secretos comerciales, al tiempo que confirmó su petición de extradición de su directora financiera, Meng Wanzhou, quien sigue detenida en Canadá a petición de la Justicia de EE.UU.

Huawei asegura estar «decepcionada» al conocer dichos cargos y después de que fuese rechazada la solicitud que el gigante tecnológico presentó «para discutir la investigación puesta en marcha por el Distrito Este de Nueva York con el Departamento de Justicia». Además, con respecto a la acusación de secretos comerciales, recuerdan que «ya fueron objeto de una demanda civil que fue resuelta por las partes después de que un jurado de Seattle no encontrara daños, ni conducta intencionada ni maliciosa».

La compañía niega que Meng Wanzhou, su subsidiaria o filial, hayan cometido «cualquiera de las infracciones de la ley de Estados Unidos expuestas en cada una de las acusaciones». Asegura que no tiene conocimiento de ningún delito por parte de su responsable financiera y cree que los tribunales de EE.UU. llegarán a la misma conclusión.

«Somos una multinacional privada que se ha visto forzada a estar envuelta en un escenario internacional de corte absolutamente político, que no es nuestro terreno. Nosotros no nos dedicamos a hacer política. Nos dedicamos a investigar, fabricar y vender, como cualquier empresa privada», aseguran fuentes de la compañía tecnológica a este diario.

Huawei está en el centro de la última crisis diplomática entre Pekín y Washington después de que Meng Wanzhou fuera detenida en Canadá a petición de EE.UU., que la acusa de fraude por violar las sanciones económicas que impuso a Irán. Este hecho va unido a las duras acusaciones por parte del Gobierno de Donald Trump que, sin embargo, chocan frontalmente con la actividad que la compañía desarrolla desde hace 31 años.

«Somos una multinacional privada que se ha visto forzada a estar envuelta en un escenario internacional de corte absolutamente político, que no es nuestro terreno. Nosotros no nos dedicamos a hacer política. Nos dedicamos a investigar, fabricar y vender, como cualquier empresa privada»

En nuestro país es el principal inversor chino, tiene importantes acuerdos de colaboración con Telefónica y Vodafone para el desarrollo de 5G en España, la tecnología clave que cambiará el mundo, y colabora en materia de seguridad informática con el INCIBE (Instituto Nacional de la Ciberseguridad). A nivel mundial, opera en 171 países, lleva desde el año 2008 invirtiendo e investigando el 5G y tiene firmados más de 30 contratos comerciales para su implementación.

Guerra comercial

Las redes 5G aumentarán el acceso móvil y ultrarrápido a internet y conectarán innumerables objetos cotidianos. Es, precisamente, esta tecnología, la clave de una batalla plagada de acusaciones, de momento, infundadas. Huawei dispone de una gama completa de productos 5G para garantizar un despliegue óptimo de esta tecnología por la que se regirá el mundo entero en los próximos años. Por ello, tal y como apuntan muchos expertos, las acusaciones de espionaje son la perfecta cortina de humo con la que ocultar una verdadera guerra comercial ante la falta de liderazgo de EE.UU.

«El país que domine la 5G obtendrá una ventaja económica, de inteligencia y militar durante gran parte de este siglo», recuerda también « The New York Times», que revela, tras varias entrevistas con funcionarios gubernamentales de inteligencia, que para EE.UU. solo puede haber un ganador en la carrera del 5G, «y el perdedor debe ser desterrado». Y aún hay más. Según el diario, la Casa Blanca lleva meses redactando una orden ejecutiva, que se conocerá en las próximas semanas, «que prohibiría a las compañías estadounidenses utilizar equipos de origen chino en redes de telecomunicaciones críticas».

«Hay una lucha de intereses y de poder», aseguran los expertos en ciberseguridad consultados por este diario, que insisten en que «no hay confirmación» del supuesto espionaje ni de puertas traseras.

Aún así, hay informaciones que aseguran que gobiernos de Nueva Zelanda, Australia o Reino Unido no trabajarán con Huawei en el despliegue del 5G, algo de lo que la firma no tiene constancia: «no nos ha llegado nada y, siendo el principal protagonista, deberíamos estar al corriente».

«Son los analistas de los estados los que determinan este tipo de asuntos, basados en probabilidades», explican los expertos en materia de seguridad. «Son muchos factores, entre ellos, el interés comercial, los que influyen en un gobierno a la hora de decidir si usa o no la tecnología que ofrece una compañía», detallan a ABC.

María Luisa Melo, directora de relaciones institucionales y comunicación de Huawei España, asegura que la empresa sigue operando «con total normalidad». «Se mantiene la estrategia de negocio y los planes definidos para el ejercicio, el crecimiento de la plantilla y la apuesta por la economía digital en España», asegura. Además, en nuestro país «la relación de Huawei con la industria en general, es decir, empresas, asociaciones, universidad y Administración Pública es de absoluta normalidad». De hecho, así lo corroboran fuentes del Ejecutivo a ABC: todas las acciones siguen adelante.

«Son muchos factores, entre ellos, el interés comercial, los que influyen en un gobierno a la hora de decidir si usa o no la tecnología que ofrece una compañía»

Apoyo recibido

Hace tiempo que el Gobierno de Donald Trump presiona a sus aliados para que excluyan los equipos de Huawei de sus infraestructuras de 5G. «A lo largo del año pasado, Estados Unidos se embarcó en una campaña global sigilosa y ocasionalmente amenazadora para evitar que Huawei y otras empresas chinas participen en la remodelación más dramática de la plomería que controla internet desde que surgió hace 35 años», recuerda « The New York Times».

Pero la compañía insiste en que nadie les ha pedido jamás poner su tecnología al servicio de ningún gobierno. «Huawei vela por la salvaguarda, protección y satisfacción de sus clientes. La ciberseguridad es una prioridad en la estrategia de negocio de la compañía», añade la responsable, que recuerda también el apoyo recibido por parte de otras entidades.

«La Universidad de Edimburgo ha apoyado el trabajo que realiza Huawei en Reino Unido. También el responsable de Tecnología de British Telecom, Howard Watson, ha asegurado públicamente que somos el único proveedor que realmente dispone de la infraestructura necesaria para desplegar el 5G», añade Melo, quien recuerda que Huawei es el único que dispone del catálogo completo de soluciones de extremo a extremo para el despliegue de 5G, desde la infraestructura de red hasta los dispositivos de usuario, pasando por las antenas y el core, y recuerda también que fueron los primeros en presentar, hace un año, el primer CPE 5G (Customer Premises Equipment), es decir, el router que necesita el usuario tener instalado en su casa para disfrutar de la nueva tecnología.

«Huawei vela por la salvaguarda, protección y satisfacción de sus clientes. La ciberseguridad es una prioridad en la estrategia de negocio de la compañía», Maria Luisa Melo, directora de relaciones institucionales y comunicación de Huawei España

Deutsche Telekom, en una información recogida por la « Bloomberg» advierte también sobre los efectos del posible veto a Huawei. Según han advertido varios funcionarios de la mayor compañía de telecomunicaciones de Europa, «eliminar a Huawei de la lista de proveedores de redes de quinta generación demoraría el despliegue del 5G al menos dos años». Además, alerta de «lo nerviosa que se ha vuelto la industria de las telecomunicaciones en Europa» ante las posibles anulaciones, por parte de los gobiernos, de los planes para el desarrollo del 5G en los que se lleva trabajando mucho tiempo.

A pesar de todo, el gigante chino confía en que este 2019 sea el año del 5G y no cree que las acusaciones por parte de EE.UU. impacten de forma significativa en los resultados de negocio a nivel mundial.