Los problemas de implementación de las futuras redes 5G

Los expertos insisten en la necesidad de una convergencia entre las actuales conexiones móviles con las de quinta generación dado que ambas tecnologías se veran obligadas a convivir durante un tiempo

LONDRESActualizado:

Martes y miércoles ha tenido lugar en Londres el congreso sobre 5G, Global Mobile Broadband Forum, con más de 2.200 asistentes líderes del sector que pretenden a partir de aquí, dar el pistoletazo de salida del 5G que estará comercialmente disponible durante el 2020.

En palabras de Ken Hu, CEO de Huawei, «las redes 5G iniciarán una revolución tecnológica y aportarán un nuevo dominio a todas las tecnologías de la información y la comunicación. Desencadenarán cambios esenciales en las empresas, provocando nuevas oportunidades nunca vistas».

En muchas ocasiones la llegada del 5G lo hemos podido ver comparado con una cuarta revolución industrial. La disrupción de esta nueva tecnología no sólo trae nuevas velocidades de descarga y subida, al nivel de la conexión por fibra, sino que habilitará el Internet de las Cosas (IoT) de forma masiva, y sobre todo, bajará radicalmente la latencia de la señal, o lo que es lo mismo, el tiempo que tarda la señal en recorrer el camino desde nuestro teléfono móvil al servidor y volver, necesario para la conducción autónoma de vehículos y control remoto de maquinaria en tiempo real.

El 5G ya es una realidad como hemos podido ver en Londres durante el Global Mobile Broadband Forum. En febrero fuimos testigos de la primera llamada 5G del mundo entre Barcelona y Madrid, organizada por Vodafone y Huawei, y este martes se produjo la primera videollamada internacional, entre Londres y Málaga.

Uno de los cinco cambios fundamentales que traerá el 5G será la conversión de la conectividad en una plataforma de servicio. Esta ofrecerá una conexión a medida dependiendo de las necesidades del dispositivo y el cliente.

Otro de los cambios será que todo va a estar conectado a internet. El llamado internet de las cosas masivo hará que todo dispositivo susceptible de ser conectado, lo hará nada más encenderlo por primera vez.

Un tercer efecto será una aceleración de la implementación de la nube en el mercado, ya que el acceso a la información almacenada en internet será prácticamente instantáneo, proporcionando la misma experiencia que tendríamos si los datos estuvieran almacenados en la memoria del teléfono móvil.

Esa nueva masificación del uso de la nube también traerá una nueva evolución de la inteligencia de los datos: entenderán mejor a sus usuarios y les proporcionarán así un mejor servicio. Ya no estaremos hablando de «plug and Play» sino de «Plug and Think». Y lo más importante, el usuario de la red tendrá una experiencia más homogénea, independiente de la situación o el lugar donde se encuentre, o el número de personas que se encuentren en el área entorno a la misma antena.

Convivencia 4G y 5G

El 5G habilitará una serie de nuevos productos donde la latencia y velocidad son indispensables, como la conducción autónoma, revolucionando el sector de la automoción y el transporte; la transmisión de vídeo 4K en tiempo real sin retardo, sobre todo en eventos deportivos; y los videojuegos en la nube, que ya hemos podido probar en NVIDIA GeForce Now a través de fibra, haciendo posible que jugar en la nube sea realmente móvil y capaz de reproducir un juego en cualquier pantalla.

Lo mismo ocurrirá con tecnologías emergentes como la realidad virtual y la realidad aumentada, que por fin serán cien por cien independientes del ordenador y ofrecerán la posibilidad de una retransmisión sin retardo alguno, en un sistema de entretenimiento totalmente inmersivo.

Todavía hay algunos problemas que superar en la implementación del 5G, sobre todo en lo relativo la convergencia entre 4G y 5G, y el tiempo que ambas tecnologías se vean obligadas a convivir. El problema radica en el despliegue de nuevas antenas que no ocupen más espacio que el actual, ya que las zonas urbanas se encuentran saturadas. Además, el consumo de energía de la red 5G es muy superior al del 4G, debido a su complejidad. El 4G lleva años entre nosotros y ya se encuentra optimizado, pero la eficiencia eléctrica del 5G debido a su novedad, está lejos de llegar a su máximo.

El desarrollo e implementación del 5G han transcurrido mucho más rápido de lo esperado por fabricantes y representantes del sector, y en sólo dos años, cuando los primeros teléfonos con capacidades 5G salgan al mercado, esta tecnología estará disponible de forma comercial.