¿Fin de una era en Telecinco?
Tania Llasera, Santi Acosta, Belén Esteban y Jordi González - TELECINCO

¿Fin de una era en Telecinco?

La fuga de anunciantes de «La Noria» parece haber puesto en «jaque» a la cadena, que además de suavizar contenidos podría estar replanteándose un cambio en su modelo de programación. «Enemigos Íntimos» y «Resistiré, ¿vale?» han sido los primeros en caer

MADRID Actualizado:

Parecía la gallina de los huevos de oro. La filosofía que Telecinco había adoptado en los últimos años para elaborar su parrilla televisiva no ha parado de dar frutos en términos de audiencia y publicidad. Un modelo marcado por las críticas, pero nada cuestionado en términos de rentabilidad y lo suficientemente robusto como para no haber encontrado un rival potente a pesar de las intentonas de varias cadenas.

La de Paolo Vasile, una televisión que ha tomado los realities y la información rosa como pilares principales, ha observado a lo largo del tiempo cómo su política televisiva, criticada por los medios pero aclamada por la audiencia, no tenía rival entre las cadenas convencionales. Es precisamente por eso por lo que resulta paradójico que una empresa tan rentable vea peligrar su filosofía de un modo tan repentino. De la noche al día, los de Vasile han pasado a encerrarse y a evitar las declaraciones de puertas para afuera para intentar encontrar la llave que abra de nuevo a los anunciantes las compuertas de los ingresos publicitarios perdidos tras la reacción de las redes sociales a la entrevista de Jordi González a la madre del Cuco.

Telecinco, que sigue en silencio desde que se desatara la polémica, comunicaba el lunes que dos de sus estrellas en parrilla, «Enemigos Íntimos» y «Resistiré, ¿vale?» desaparecerán de la programación momentáneamente. La cadena opta por el silencio, probablemente a la espera de dar con la conclusión acertada para solventar la marabunta que está poniendo en jaque a todo su sistema.

La publicidad «no volverá» a «La Noria»

«La Noria» volvió a emitirse el sábado sin publicidad. El goteo de anunciantes que han puesto los pies fuera de la cadena de Fuencarral ha dejado una de las franjas más cotizadas por las marcas como un solar en el que solo tienen cabida las promociones de producción propia. «Las implicaciones en este asunto van mucho más allá de "La Noria"». Francisco Javier Pérez Latre, profesor de Publicidad y Gestión de empresas en la Universidad de Navarra, analiza el caso del programa de Jordi González y considera que los anunciantes «además de beneficiar su imagen retirándose del programa, se han dado cuenta de cómo el público objetivo se ha atomizado en gente quizás no les interesa tanto, como las personas mayores, que son las que más consumen estos contenidos. Si a esto le sumamos un caso de dudosa ética como es la entrevista, puede que las marcas vean lógica la huida».

«"La Noria" no aguantará mucho tiempo sin publicidad»

Mientras «La Noria» guarda silencio, se especula con la posibilidad de que de un momento los anunciantes decidan regresar al «prime-time» de Telecinco o por contra permanezcan fuera de la polémica. Juan Pablo Artero, director de investigación del Centro Internacional de Empresas de Comunicación , sí cree que «los anunciantes pueden regresar a "La Noria". Ya ha ocurrido otras veces y han vuelto, por lo que de un momento a otro podrían revocar su decisión».

Sin embargo, aclara que «en comunicación comercial hay momentos en los que un medio queda manchado y, cuando eso ocurre, no es rentable asociarse a su imagen. Es cierto que otras veces han vuelto, pero cuando la polémica es mayor y la imagen queda más desgastada las marcas optan por otros canales publicitarios». Para Pérez Latre, el futuro que le aguarda al programa de Jordi González es, sin duda, incierto. «Los anunciantes no volverán, se han visto afectados por un movimiento que comenzó en las redes sociales y eso es algo que preocupa mucho a las marcas».

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¿Pero puede permitirse «La Noria» sobrevivir sin publicidad en su franja más cotizada? Para Latre, la posibilidad de supervivencia a largo plazo es escasa. Del mismo modo, Artero considera que «en ninguna empresa tiene lógica mantener un programa sin publicidad porque pasaría a convertirse en una franja deficitaria para la cadena».

Doblegarse a los anunciantes

Lo que está claro es que la poco o nada acertada entrevista a la madre del Cuco ha dejado de ser el elemento central en toda esta historia. «La presión de las redes sociales ha abierto el debate entre los anunciantes en torno a si Telecinco y su filosofía benefician su imagen de marca, y parece ser que no», considera Latre. Pero también, la reacción de la cadena a las severas críticas habrían acrecentado la necesidad de cambio: «El silencio de Telecinco y la reacción del programa, que desde algunos sectores se ha calificado de prepotente no facilitará la solución a la crisis», argumenta Latre.

Para Artero, parece difícil que la crisis de anunciantes acaben con un modelo televisivo que durante tantos años ha dado beneficios a Telecinco. «Puede ocurrir, pero los anunciantes y la presión social no van a acabar con una televisión entera». En lo que ambos expertos coinciden es en que la cadena de Fuencarral, como mínimo, suavizará sus contenidos. Lo que sigue siendo un interrogante es el futuro de «La Noria». «Hay cosas de las que la marca no se da cuenta hasta que alguien se las hace ver, y es probable que hasta este momento no hayan visto que anunciarse en el programa no les salía rentable», concluye Latre.