El jesuita y psicólogo Hans Zollner, miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores
El jesuita y psicólogo Hans Zollner, miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores - JOSÉ RAMÓN LADRA

Zollner pide a los laicos atender a las víctimas de abusos si «los líderes de la Iglesia» no toman la iniciativa

Invita a las diócesis a hacer sus propios estudios históricos si la Conferencia Episcopal no tiene competencia para hacerlo

Advierte de que «escuchar a los que han sufrido» este delito «ayuda a evitar daños futuros»

MadridActualizado:

El jesuita y psicólogo Hans Zollner, miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, lleva varios años escuchando a víctimas de abusos sexuales. Conoce de primera mano las heridas físicas, psicológicas y espirituales que esta lacra deja en las personas. Por eso sus palabras siempre tienen una prioridad bien marcada: escuchar, atender y dar justicia a las víctimas. «¿Hay algo más importante y fundamental para la Iglesia que escuchar el sufrimiento de estas personas?».

Zollner se encuentra estos días en Madrid para impartir una conferencia sobre «La Iglesia y la protección de Menores». En los últimos años, el teólogo alemán ha visitado más de 60 países para ayudar a tomar conciencia sobre la gravedad de este problema y las vías para atajarlo.

Este miércoles y ante una aforo completo en el Aula Magna de la Universidad Pontificia Comillas, el también presidente del Centro para la Protección de Menores (CCP) de la Pontificia Universidad Gregoriana aseguró que para acabar con estos delitos es necesario que todos los miembros de la Iglesia dejen de lado la actitud defensiva y pongan en marcha una acción convencida, coordinada y contundente.

«Las víctimas buscan en la Iglesia empatía y cercanía. Esa es la cara que buscan y no encuentran en la Iglesia. Es muy triste decirlo pero la gente no encuentra esa misericordia en los que proclaman el Evangelio. Tenemos que cambiar de actitud», aseveró con contudencia.

Sin ningún reparo, Zollner subrayó que, por el contrario, los miembros de la Iglesia mantienen «una incomprensible falta de voluntad de comprometerse con el corazón» frente al sufrimiento de las víctimas. «La palabra que nos falta es corazón. La Iglesia debería ser ejemplo de compasión, empatía y caridad pero se comunica todo lo contrario: una actitud defensiva, incapaz de vivir con quienes han sufrido», señaló.

Zollner avisó que esta actitud lleva al error. «Muchos obispos piensan que la tempestad pasará sin causarles daños» pero se equivocan. Por eso alertó de que si no hay «signos de cambio» en la Iglesia seguirá aumentando «la desconfianza en el liderazgo de los obispos, de los cardenales y del Papa mismo».

Los laicos al frente

Ante la falta de iniciativa de «los líderes de la Iglesia», el jesuita invitó a los católicos de a pie «a actuar y crear centros de escucha» para las víctimas de abusos. «Si hay un buen nivel de escucha en la base, los líderes de la Iglesia no tendrán otra opción que seguir sus pasos», afirmó.

Durante una comparecencia ante la prensa celebrada este jueves, Zollner evitó valorar la labor de los obispos españoles para atajar este problema, sin embargo, subrayó que la Iglesia «tiene una responsabilidad moral» de «escuchar a las víctimas y de abrir espacios de convivencia y de atención que sean seguros». «Eso es lo que la Iglesia tendría que hacer, pero es una realidad que no se ha producido y es algo que a mi parecer tendríamos que hacerlo en todo el mundo porque se podrían evitar muchos daños futuros».

El jesuita, que formó parte de la comisión que organizó la cumbre antipederastia en el Vaticano, alabó «la valentía y el coraje» de los obispos alemanes, al encargar un estudio histórico sobre los abusos cometidos en ese país en el seno de la Iglesia durante los últimos 70 años. Sin ningún ánimo de crítica hacia la Conferencia Episcopal Española por su falta de «competencia» para hacerlo, Zollner recordó que «estos estudios ayudan a tomar conciencia de la realidad, pese a ser siempre limitados, ya que muchas víctimas prefieren no hablar ni denunciar su caso».

Pese a ello, invitó a las diócesis españolas a realizar este tipo de estudios en la medida que lo consideren oportuno. «Si una lo hace, las otras tendrán que seguir el ejemplo porque la presión es tal que no se pueden quedar afuera», comentó.

En la conferencia del miércoles estuvieron presentes el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro y monseñor Juan Antonio Menéndez, obispo de Astorga y presidente de la Comisión Jurídica creada por la Conferencia Episcopal Española para actualizar los protocolos contra los abusos sexuales.