Dos jóvenes se expresan mediante lengua de signos en el local de Washington
Dos jóvenes se expresan mediante lengua de signos en el local de Washington - AFP

Starbucks abre su primer local con lengua de signos en Estados Unidos

A primera vista, es una cafetería como cualquiera de las otras que la cadena tiene alrededor de todo el mundo, pero el silencio que hay en su interior sorprende

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La cadena americana de cafeterías Starbucks abrió el martes su primer local en Estados Unidos, enc oncreto en Washington, donde todo el personal, mayoritaramiente sordo o con problemas de audición, utiliza la lengua de signos para expresarse.

A primera vista, es una cafetería como cualquiera de las otras que la cadena tiene alrededor de todo el mundo. Los jóvenes empleados visten con camisa negra debajo de sus delantales verdes, como ocurre en el resto de locales de la compañía, y sirven los mismos productos.

Pero pese a la gran afluencia de un día normal como es un martes por la mañana, el silencio que envuelve el local sorprende. La mayoría de los pedidos y de las conversaciones en las mesas se dan en lengua de signos.

Rebecca Witzofsky, de 20 años, y su amigo Nikolas Carapellatti, de 22, esperaban ansiosamente la apertura del primer Starbucks de este tipo en los Estados Unidos, siguiendo el modelo de otro abierto en 2016 en Kuala Lumpur, Malasia.

«Proporciona a las personas sordas un lugar fuera del campus donde pueden socializar y comer», dice la joven, una estudiante de la cercana Universidad de Gallaudet, una de las únicas estudiantes con problemas de audición.

«En un Starbucks normal, o bien hablo con la esperanza de que puedan escucharme y entenderme, o les muestro lo que quiero en mi teléfono», dice. «Aquí mi nombre aparece en una pantalla cuando mi pedido está listo, no tengo que intentar escucharlo».

Otros detalles marcan la singularidad de este Starbucks de Washington son una pizarra que lleva el «signo de la semana», es decir, el café de la semana en lengua de signos: dos puños cerrados uno con el otro con un movimiento de rotación.

Sentados en la terraza con sus cafés, Albert y Peggy Hlibok, una pareja jubilada, disfrutan de poder «mezclarse con el mundo de la audición».

«Es una gran oportunidad para todos», dice Hlibok con un intérprete. «Les enseñará a las personas a no tener miedo a comunicarse con personas sordas (...) Pueden ver que esto es solo una parte de lo que somos, la diversidad de la vida».

Starbucks fue objeto de boicots después de que dos negros fueron arrestados la primavera pasada en uno de sus cafés de Filadelfia. Luego, la cadena cerró medio día sus 8.000 establecimientos para crear conciencia sobre el racismo entre sus empleados.

Dos meses después, la compañía se disculpó y despidió a un empleado que se había burlado de un cliente tartamudo.