INÉS BAUCELLS

Razones para no concebir en la España moderna: o no se tiene una pareja estable o la suya no es la adecuada

Las mujeres denuncian trabas económico-laborales y afectivas a la hora de tener hijos

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A más nivel educativo, más retrasan las españolas la edad de la maternidad. Aplazan ese gran momento, de media, un lustro, a pesar de que la mayoría lo desea antes, y, por primera vez, se habla de la debilidad en las relaciones formadas, puesto que muchas mujeres contestan que no son madres porque no encuentran la pareja adecuada con la que concebir. Estas conclusiones que arroja la Encuesta de Fecundidad elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) con datos definitivos del año 2018 no han pillado a los demógrafos por sorpresa. El macrosondeo llevaba sin realizarse desde 1999, pero en estos veinte años a Rafael Puyol, Teresa Castro o Antonio Izquierdo, entre otros especialistas, les ha dado tiempo a contrastar cómo la edad media a la que se tiene el primer hijo se ha demorado hasta los más de 31 años en ellas, entre 34 y 35 en ellos; y cómo España está a un «bajísimo» nivel de fecundidad (1,3 hijos por mujer), inferior al umbral crítico (fijado en 1,5) con el que se garantiza la tasa de «reposición» poblacional, y que el país no sufra una continua sangría demográfica, explica Puyol.

En la actualidad, más de 8 mujeres de cada 10 no se plantean ser madres antes de los 30 años. Y, en concreto, el 79,2% de las mujeres de 25 a 29 años aún no han tenido descendencia. En esta horquilla de edad, «antes la mayoría había tenido ya a su primogénito», destaca la demógrafa del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas), Teresa Castro.

Hombres, a examen

En el caso de los hombres, el porcentaje crece hasta el 95,1% de menores de 30 años que aún no han sido padres. Y es que en este estudio del INE se investiga por primera vez a los hombres (2.619 frente a 14.556 mujeres) para conocer su comportamiento familiar y reproductivo. Ellos manifiestan las mismas preferencias que las mujeres: desearían tener dos hijos, pero encuentran «trabas o impedimentos» importantes que obstaculizan dar ese gran salto.

Para esto, no hay diferencia de género. Las razones económicas, laborales o de conciliación de la vida familiar y laboral son los principales motivos que esgrimen unos y otras para no tener más hijos, pero se cuelan, entre las razones que aducen las mujeres entrevistadas de entre 30 y 44 años, otras opciones afectivas que en el pasado no aparecían: no tener pareja sentimental estable o considerar que la que se tiene no es la adecuada para tener descendencia (respuesta que dan una cuarta parte de ellas); o, sencillamente, no sentir ningún deseo de ser madre. Entre aquellas que sí quieren, el 42% contestan que han tenido a su primer vástago mucho más tarde de lo que consideraban la «edad ideal», un concepto que entre las mujeres preguntadas en todos los países de Europa se sitúa en torno a los 29 años, detallan los demógrafos a ABC.

Las mujeres mayores de 44 años admiten haber distanciado hasta 5,6 años ese «deseo» de tener hijos respecto del momento real del alumbramiento.

El INE dibuja otra fotografía en cuanto al nivel educativo. Las mujeres con estudios superiores que en la actualidad tienen entre 45 y 49 años han tenido, como promedio, 1,5 hijos; las que completaron la Educación Secundaria tienen 1,58 hijos; y las que tienen el menor nivel de estudios, 1,63.

La influencia del paro

Por otro lado, también influye en la extensión de la prole la situación de inactividad: Estadística remarca que «las mujeres de 18 a 55 años que están trabajando tienen menos hijos de media» que aquellas que no lo hacen. Entre las empleadas se refleja otro dato curioso y es que la mayor fecundidad se da entre las ocupadas con 40 años o más, con 1,5 hijos por término medio.

Además, prácticamente la mitad de las españolas que a día de hoy tienen de 30 a 44 años estaba trabajando cuando gestaron a su primer hijo, con porcentajes que oscilan entre el 50,4% (las que tienen entre 35 y 39 años); y el 46,9%, en la horquilla de 40 a 44 años. En cambio, para el resto de edades (es decir, para las que tienen menos de 30 y las de 45 o más edad) estaban paradas cuando lo concibieron.

Por edades, el INE señala, asimismo, que más de la mitad de las mujeres de 30 a 34 años (el 52%) no han tenido hijos; el 27,8% de las españolas con 35 a 39 años; y un 19%en las mujeres de 40 años y más. Este último dato es «especialmente llamativo, ya que es mucho más abultado» que en el pasado, destaca Puyol, porque la mayoría de ellas ya no serán madres, apuntilla, por su parte, la demógrafa del CSIC.

Las situaciones regionales más «dramáticas»son las de la Comunidad de Madrid y Galicia, con los índices más bajos de hijos por mujer entre las menores de 30 años; Castilla y León, para las de 35 a 39; y Asturias, para las mujeres de 30 a 34 y las de más de 40. Frente a ellas, en la Región de Murcia se concentra la mayor tasa de fecundidad para todos los grupos de edad, alcanzando «un récord» de 1,78 hijos entre las mujeres mayores de 40 años.

Los demógrafos testados afirman, sin riesgo a equivocarse, que los datos del INE demuestran que el país está «condenado» a estar formado por hogares unipersonales y familias con un solo hijo a medio plazo. El dato más «esperanzador»que encuentran los expertos al bucear en la telaraña de gráficos que aporta el INE es que una mayoría de mujeres sin hijos alberga la intención de tenerlos en los próximos tres años. Y cuatro de cada diez mujeres jóvenes (menos de 34 años) piensan repetir y volver a ser madres este próximo trienio.

Varias asociaciones de familia, como el Foro de la Familia –a través de su director Javier Rodríguezhicieron ayer una lectura pesimista de la encuesta del INE. Rodríguez achacó la importante demora en la edad para tener hijos al «individualismo imperante» y al hecho de que España esté «a la cola en ayudas para las familias».

El catedrático de Sociología de la Universidad de La Coruña, Antonio Izquierdo, agregó, por su parte, la «inseguridad» laboral y de vivienda, unida a la «alta inversión» que supone ser padres. En época preelectoral, el también doctor en Geografía Rafael Puyol recuerda a los partidos los tres puntales claves sobre los que han de sustentar las nuevas políticas con las que se logre revertir esta situación demográfica de «emergencia nacional»: ayudas familiares; políticas frente a una sociedad envejecida; y política migratoria.