Francisco Texeira en París
Francisco Texeira en París - J. G. S.

El profesor español reclamo de Microsoft: «Hay que educar desde el amor y bajarse de la tarima»

Francisco Texeira, del colegio Nuestra Señora de la Victoria, Hermanos Maristas de Málaga, ha sido convocado para participar en el evento educativo de Microsoft y compartir su método ante profesores, expertos, educadores y alumnos de todo el mundo

Enviada especial a ParísActualizado:

Francisco Texeira es profesor, o guía, como prefiere decir él, desde hace 38 años. Lo ha hecho en el mismo colegio en el que estudió, Nuestra Señora de la Victoria, Hermanos Maristas de Málaga, por lo que lleva, ininterrumpidamente 56 años en lo que, como no es evidente, llama su «casa».

Tantos años en este hogar -que no es el conyugal pero también comparte con su mujer, que también es profesora- no han hecho de este profesor de Inglés de Secundaria y Bachillerato una persona desapasionada, desapegada o reacia a los cambios. Paco habla de la docencia desde el amor porque así entiende que es la forma en que debe educarse: «para educar a un niño hay que amarlo, si no amas, no educas».

Parece que ello bastara para desempeñar bien su oficio. pero es que a él no le cansa y, por eso, no se cansa de innovar: «Cuando se usaba el radiocasete no dudé en llevarlo al aula, luego vino el ordenador, mi primer Spectrum y ahora uso Skype».

La docencia es para Francisco «una forma de ser útil», sin importar la asignatura que se imparte: «Lo que cuenta es el impacto que se tiene sobre los alumnos; debemos ayudarlos a tomar decisiones, darle pistas, no decidir por ellos. No hay colegios buenos o malos, son los profesores». Sostiene lo que dice con mano firme también en cuánto a cómo debe relacionarse con los alumnos: «Hay que bajar de la tarima porque de lo contrario, la clase no se mueve; hay que ser un guía pero sin perder la autoridad, como tampoco el respeto, el cariño y la comprensión».

Este profesor, del que parecen emanar ideas y métodos de un colegio ideal, existe y ha sido convocado por Microsoft para compartir su método ante profesores, expertos, educadores y alumnos de todo el mundo. El evento anual del gigante tecnológico, « Education Exchange», que se desarrolla desde ayer martes hasta mañana jueves en París, ha convocado a más de 400 personas para «preparar a los estudiantes para lograr el éxito en el siglo XXI».

Francisco no aterrizó en este evento por casualidad. Cuando adquirió su primer ordenador empezó a coquetear con la programación y pensó que tenía que enseñarlo en el colegio. Tras el visto bueno de la dirección (cargo que también llegó a ocupar, aparte de director de estudios) se implantó hasta que llegó Inspección Educativa y le quitaron el mando por considerar que «un profesor de Letras» (estudió Filología Inglesa) no podía enseñar sobre ese otro lenguaje, el de los ordenadores. Pero no cejó y montó un equipo de profesores formados en TIC para promover estas enseñanzas. Posteriormente, su colegio llegó a un acuerdo con Microsoft y llegó el primer Office a las aulas. Le sacó tanto partido que obtuvo, casi uno tras otro, certificados de la empresa que reconocían su calidad docente.

Ha llegado a París sonriente y dejándose abrazar por docentes de todas partes del mundo, como un keniata que lo saluda efusivamente y le da las gracias por haberle aconsejado sobre el uso de la tecnología en las aulas de Nairobi. «La gente me quiere porque la quiero, todo se basa en el amor». Tan sencillo y complejo como eso.