La anterior ley de gestación subrogada fue anulada
La anterior ley de gestación subrogada fue anulada - ABC

Portugal bloquea en el Congreso la ley de gestación subrogada

Rechaza una enmienda de la izquierda para que la madre pueda arrepentirse

ABC
LISBOAActualizado:

El Parlamento portugués decidió ayer rechazar la posibilidad de arrepentimiento de la madre en un proceso de gestación subrogada, lo que mantiene bloqueada la ley que abriría la puerta a los llamados « vientres de alquiler» en el país.

Los diputados lusos aprobaron ayer un proyecto de ley, muy similar al que vetó el Tribunal Constitucional el pasado año, pero tumbaron un artículo clave que había sido propuesto por la izquierda atendiendo las exigencias de los jueces.

El artículo, presentado por el Bloque de Izquierda (BE), otorgaba a la gestante la posibilidad de arrepentirse después del parto y hasta que el bebé fuera inscrito en el Registro Civil, una de las condiciones que señalaron los jueces del tribunal para que la norma no vulnerara la Constitución portuguesa. Rechazado este artículo, el pleno del Parlamento aprobó una ley generalista que no cumple los requisitos exigidos por el Constitucional.

La ley fue apoyada por el BE, los socialistas, el ecologista Los Verdes y el Partido de los Animales, las Personas y la Naturaleza (PAN), así como por una veintena de diputados del Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha). El PSD dio libertad de voto a sus parlamentarios, pero les exigió disciplina para rechazar el artículo sobre el arrepentimiento, lo que, en la práctica, ha dejado la norma sin efecto.

La gestación subrogada volvió al Parlamento portugués después de que la anterior ley, que entró en vigor en 2017, fuese anulada nueve meses después por el Constitucional, que suspendió varios de sus artículos.

Deja en el limbo

La norma permitía el acceso sólo a mujeres sin útero o con una lesión que les impidiese quedarse embarazadas y limitaba al «mínimo indispensable» el contacto del bebé con la gestante, que no podría recibir ningún pago. También reconocía el derecho de la gestante a arrepentirse, pero sólo hasta que fuesen iniciados los tratamientos de fertilidad.

El diputado del BE Moisés Ferreira avanzó a Efe que el partido seguirá insistiendo y volverá a llevar la gestación subrogada a la Cámara en la próxima legislatura -hay elecciones en octubre-, para intentar aprobarla con una nueva composición parlamentaria.

La anulación de la ley en 2018 dejó en el limbo a las parejas que ya habían iniciado los trámites, una de ellas de nacionalidad española, aunque el Constitucional permitió que siguiera adelante el único caso en el que había empezado el tratamiento médico. Se trataba de una abuela que se prestó a dar a luz a su nieto, aunque la mujer no consiguió quedarse embarazada