El Papa no viajará a Líbano «como un potente jefe político, sino como líder religioso»
Una valla anuncia en Beirut la próxima visita del Papa a Líbano - REUTERS
VISITA DE BENEDICTO xvi

El Papa no viajará a Líbano «como un potente jefe político, sino como líder religioso»

El Vaticano puntualiza que «hablará para todo Oriente Medio»

JUAN VICENTE BOO
CORRESPONSAL EN EL VATICANO Actualizado:

Los principales grupos musulmanes del Líbano han dado la bienvenida al viaje de Benedicto XVI «porque aprecian el mensaje positivo y constructivo que el Papa quiere llevar», según explicó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, en el encuentro informativo previo al viaje que dará comienzo el viernes.

Lombardi subrayó que «el Papa viaja al Líbano pero hablará para todo Oriente Medio» al presentar su exhortación apostólica, elaborada a partir de los debates y propuestas del Sínodo de Obispos sobre Oriente Medio celebrado en octubre del 2010 en Roma. Benedicto XVI ha escogido Beirut para la presentación del documento debido a que «el Líbano es el país con mayor porcentaje de católicos y, además, como ya dijo Juan Pablo II, el propio país es un mensaje de convivencia entre religiones».

El portavoz del Vaticano declinó entrar en el posible contenido de los discursos, pero insistió en que «el Papa no va como un potente jefe político sino como un líder religioso. Concentrarse en sus aspectos políticos seria contrario al espíritu de su viaje». El Santo Padre quiere, ante todo, «reunirse con la comunidad cristiana y, a través de ella, ayudar a mejorar la vida de la región». Llevará a todos «un mensaje de paz».

En esa línea, Federico Lombardi subrayó que tanto el líder de Hizbolá, Sayyed Hassan Nasrallah, como el de los drusos, Walid Jumblat, han manifestado en público su bienvenida al Papa. El programa de los tres días en Beirut incluye el sábado un encuentro con los jefes religiosos de las principales comunidades musulmanas: suníes, chiíes, drusos y alauitas.

Sobre los restos de la guerra civil

El Papa pronunciará en francés todos sus discursos, excepto algunos párrafos en inglés durante la homilía de la misa del domingo en la gran explanada del puerto de Beirut, un relleno construido con restos de edificios destruidos durante la larga guerra civil. A su vez, la mayor parte de los discursos de sus anfitriones serán en árabe.

El programa incluye, como otros puntos fuertes, un encuentro con políticos, diplomáticos e intelectuales de todo Oriente Medio en el palacio presidencial de Beirut, y un encuentro con jóvenes de todos los países en el patriarcado maronita de Bkerké. La preocupación por la seguridad es seria pero no alarmante.