El papa Francisco mantiene un encuentro con los prelados de la Conferencia Episcopal argentina en el Vaticano
El papa Francisco mantiene un encuentro con los prelados de la Conferencia Episcopal argentina en el Vaticano - EFE

El Papa condena el fomento de los nacionalismos y la carrera de armamentos nucleares

Advierte que los grandes problemas globales requieren urgente cooperación internacional

Corresponsal en El VaticanoActualizado:

Preocupado por el continuo fomento de los nacionalismos excluyentes, la xenofobia y la nueva carrera de armamentos nucleares, el Papa Francisco ha dirigido este jueves una advertencia a todos los responsables políticos. Según el Santo Padre, «un Estado que suscitase sentimientos nacionalistas del propio pueblo contra otras naciones o grupos de personas no cumpliría su misión. Y la historia nos enseña a donde llevan esas desviaciones: pienso en la Europa del siglo pasado».

En un largo discurso a la asamblea plenaria de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, el Papa ha recordado que «los desafíos mundiales que la humanidad debe afrontar, como la paz, el desarrollo, el cuidado de la casa común, el cambio climático, las guerras, las migraciones, la trata de personas, el trafico de órganos o las nuevas formas de esclavitud» solo pueden resolverse mediante mayor cooperación internacional.

El cristianismo incluye el amor a la patria pero, al mismo tiempo, según Francisco, «la Iglesia advierte a las personas, pueblos y gobiernos respecto a las desviaciones de ese amor cuando se transforma en exclusión y odio a los demás, cuando se convierte en nacionalismo conflictivo que levanta muros, o incluso en racismo y antisemitismo».

Según el Papa, «el modo en que una nación acoge a los inmigrantes revela su visión de la dignidad humana y su relación con la humanidad, pues cada persona humana es miembro de la humanidad y tiene la misma dignidad».

Enfrentamiento nuclear

Francisco recuerda que «nuestras obligaciones respecto a los inmigrantes se resumen en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar», en un marco en que las autoridades públicas deben «regular con la virtud de la prudencia los flujos migratorios».

El Santo Padre ha invitado vigorosamente a la cooperación internacional, sobre todo entre países de una misma región, pues «la cooperación entre las naciones puede mover la historia, revitalizando el multilateralismo frente a los empujes nacionalistas y las políticas hegemónicas» que imponen los Estados mas fuertes con medios económicos o militares.

Francisco advierte de que «parece abrirse una nueva etapa de enfrentamiento nuclear, inquietante porque cancela los progresos del pasado reciente y multiplica el riesgo de guerras». Y añade que «si, además de la tierra, se despliegan armas nucleares en el espacio, la llamada ‘nueva frontera tecnológica’ habrá aumentado en lugar de reducir el peligro de un holocausto nuclear».