Una religiosa lidera una campaña para que los «sin papeles» tengan tarjeta sanitaria
gobierno de Aguascalientes en Flickr-Creative Commons
CONTRA LA REFORMA SANITARIA

Una religiosa lidera una campaña para que los «sin papeles» tengan tarjeta sanitaria

La hermana Brígida es enfermera y carmelita misionera

ABC
madrid Actualizado:

Se llama Brígida es enfermera y carmelita misionera. Es también la religiosa que se ha puesto al frente de una campaña para que la reforma sanitaria no deje sin asistencia sanitaria a los inmigrantes ilegales. A través de «Actuable», una comunidad «on line» creada para la lucha contra las injusticias, esta religiosa ha pedido al Gobierno que reconsidere la retirada de este derecho sanitario del que disfrutaban hasta la fecha todos los extranjeros en España, previsto en la reforma sanitaria. Su petición en tan solo 24 horas ha obtenido el apoyo de casi 8.000 personas.

Tras trabajar más de 30 años como enfermera en África, Brígida ofrece actualmente asistencia a inmigrantes en España, y conoce de cerca las dificultades y discriminación que sufre este colectivo. Cuando supo que el Decreto sobre medidas urgentes del Sistema Nacional de Salud publicado el lunes significaría la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes sin residencia que hasta ahora podían acceder al sistema sanitario, inició una petición en «Actuable». La petición de esta religiosa se suma también a las críticas que ha hecho Cáritas al Ministerio de Sanidad, en este sentido.

Según el texto de la petición, «Que estos cientos de miles de personas no puedan ir al médico solo va a tener consecuencias negativas, y no sólo en su salud, sino en la de todos: provocará un colapso todavía mayor de las urgencias, y el agravamiento de problemas de salud pública, como el contagio de algunas enfermedades como la tuberculosis, que se concentran en algunos grupos de población inmigrantes». Cada vez que un usuario firma la petición, envía un correo electrónico al presidente del Gobierno.

«Me siento indignadísima y avergonzada. Esta medida me parece un atropello a las personas más vulnerables de nuestra sociedad. Creo que toda persona, por el hecho de serlo tiene derecho a la salud», afirma la religiosa. «Cuando trabajé en Malawi ya sufrí en mi propia piel lo duro que es vivir en una sociedad privada de algo tan básico y fundamental como es el derecho a la salud. Me duele y me cuesta creer que una sociedad como la española, que se ha gloriado de ser solidaria y hospitalaria, les niegue a estas personas un derecho tan fundamental y básico como es el ir a un médico y proteger su salud», añade Brígida.