Una de las viviendas arrasadas en Llutxent - EFE

El incendio de Valencia arrasa un parque natural de alto valor

El viento complica la extinción del incendio declarado en Llutxent, que ya ha quemado más de 3.000 hectáreas y tiene cercados a seis municipios

ValenciaActualizado:

Casi tres días después del inicio del incendio declarado en el municipio valenciano de Llutxent a causa de un rayo, su evolución sigue dependiendo de la meteorología. El objetivo de los efectivos de extinción se centra en consolidar el perímetro mientras el temor principal es el cambio en la dirección del viento, lo cual podría propagar el fuego a mayor velocidad, tal como admiten desde el Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia. Su presidente, Josep Bort, indicó ayer que la prioridad es la zona oeste -concretamente el término de Pinet-, donde podrían encontrarse más problemas y donde existen serias dificultades para acceder por tierra.

El director general de la Agencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias de la Generalitat, José María Ángel, manifestó que existe un «moderado optimismo». Aunque siguen activos los dos frentes del incendio, uno sur -el más importante- y otro norte, indicó que el aporte de calor no es tan virulento como la primera jornada y que la carga de humedad «hace pensar que se puede ir a un umbral de dominio sobre la evolución de fuego, su perimetraje y anclado».

Gandía, la más dañada

Éste afecta por el momento a un total de seis municipios y ya ha arrasado más de 3.000 hectáreas tanto de masa forestal como de campos agrícolas sin uso y arbustos, según los últimos datos. Gandía es la localidad más perjudicada con 948,6 hectáreas quemadas, seguida de Llutxent con 840,6; Pinet con 818,6; Ador con 150,6; Barx con 87,11; y Quatretonda con 11,5. Además, las llamas han calcinado unas 40 casas, la mayoría de ellas en las urbanizaciones de Montesol, Montepino y la Ermita.

Una de las imágenes de mayor desolación que deja el incendio ha sido la destrucción del paraje natural de El Surar, ubicado entre los términos de Lutxent y Pinet. Se trata del bosque de alcornoques centenarios más meridional del territorio valenciano, un emblema de la zona y un importante motor económico.

Por su parte, el Ayuntamiento de Quatretonda prohibió el acceso a la sierra y la circulación por el camino que lleva a ella ante la posibilidad de que las llamas lleguen «con mucha velocidad» a este lugar como consecuencia del viento de Levante. Además, recomendó a los residentes en las viviendas de campo que las abandonen y bajen lo antes posible al casco urbano del municipio.

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, señaló ayer tras la última reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) que la situación «continúa siendo extraordinariamente complicada». En este sentido, lamentó que los vientos fueron «huracanados» durante el pasado martes, lo que unido a los «multidirección» impedían «atajar el fuego». «Ha habido una serie de concatenaciones climatológicas, junto a la situación de la propia masa forestal, que han hecho absolutamente imposible dar al incendio la respuesta que con otros condicionantes se habría podido dar», explicó. Aún así, se mostró convencido de que la solución llegue en los próximos días.

Desalojos

Al término de este encuentro de coordinación, la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, también anunció que las casi 3.000 personas desalojadas de manera preventiva no podrían volver a sus casas esta pasada noche. Si todo va bien y las condiciones no cambian, regresarán a lo largo del día de hoy, cuando se espera un mayor nivel de control. Los vecinos, con incertidumbre y desesperación por el estado de sus viviendas, esperan en las zonas de seguridad habilitadas por la Guardia Civil y han sido reubicados por parte de los Ayuntamientos y con la colaboración de voluntarios de Cruz Roja en diversos espacios, como albergues u hoteles.

El Consistorio de Gandía, además, ha acordado solicitar al Gobierno central la declaración de emergencia de las zonas dañadas, así como ayudas económicas por daños y la apertura de líneas de préstamos preferenciales subvencionadas por el ICO.

Como consecuencia del incendio permanecen cortadas al tráfico las carreteras CV-608 en Llutxent en ambos sentidos y CV-675 en sentido a Barx, según informó la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana.

En la zona afectada trabajan más de 700 efectivos terrestres y 27 aéreos procedentes de distintos cuerpos y administraciones como bomberos forestales y personal de medio ambiente de la Generalitat, miembros de los consorcios provinciales de bomberos de Valencia, Castellón y Alicante y personal del Cuerpo Municipal de Bomberos de Valencia. Incluso un grupo de bomberos de Valencia que se encontraba de vacaciones o fuera de servicio se ha presentado voluntariamente. Asimismo, forman parte de este dispositivo medios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, componentes de la Unidad Militar de Emergencia (UME) y de la Guardia Civil, la Agrupación Forestal contra Incendios de Alcoy. En las labores de extinción del incendio participan también brigadas forestales de la Diputación de Valencia.