Concentración de examinadores de tráfico a las puertas de la DGT
Concentración de examinadores de tráfico a las puertas de la DGT - MAYA BALANYA

Los examinadores de tráfico reducen la huelga a tres día por semana

«Mientras la ciudadanía sufre, este comité sensible a las demandas de los ciudadanos en las últimas horas, ha considerado realizar un cambio en la estrategia de huelga», han asegurado en un comunicado

MADRIDActualizado:

No habrá huelga indefinida de los examinadores de tráfico, pero sí paros parciales. El colectivo, representado por la Asociación de Examinadores de Tráfico (Asextra), ha informado este miércoles de que desconvoca la huelga indefinida cuyo inicio estaba previsto para el 4 de septiembre. En su lugar, habrá paros todos los lunes, martes y miércoles de cada semana a partir de la misma fecha, una fórmula que ya llevó a cabo en los meses de junio y julio.

La decisión llega después de que el comité de huelga se reuniera el martes con la Dirección General de Tráfico (DGT) sin que se produjera ningún acercamento sobre las reclamaciones económicas de los examinadores. Tras cuatro horas de reunión, Tráfico acabó planteando fijar unos servicios mínimos del 50%.

«Los compañeros examinadores han recibido en las últimas horas miles de demandas de los ciudadanos al respecto con el fin de que no se programe una huelga total», explicó en un comunicado Asextra. Según argumentó el colectivo, «sensible a las demandas», ha decidido realizar un cambio en la estrategia y fijar solo paros parciales.

Pocas horas antes, el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), José Miguel Báez, proponía a la DGT imponer un 77% de servicios mínimos para evitar más cierres de autoescuelas. Solo entre junio y julio cerraron 38 empresas y se perdieron 30 millones de euros según sus cálculos.

La convocatoria de paros se producirá durante el mes de septiembre «para dar tiempo a que se produzcan nuevas reuniones y, al menos, que se proponga algo por parte de la DGT», explicó Asextra, que se reiteró en su derecho de convocar una huelga para «exigir que se cumplan unos acuerdos alcanzados en el 2015 y de los que los responsables de la DGT se han desentendido».