Vídeo: Hacinamiento en los centros de menores de España - Atlas

Menores inmigrantes duermen hacinados en comisarías de Cataluña

La avalancha enfrenta a la Generalitat con los Mossos que no saben dónde alojarlos

BARCELONAActualizado:

Hacinados, durmiendo en el suelo con colchonetas o encima de las mesas y sin las condiciones higiénicas necesarias. Así llevan semanas conviviendo en comisarías, dependencias judiciales e instalaciones de la Generalitat un centenar de menores inmigrantes que han recalado en Cataluña en los últimos meses y no han podido ingresar en un centro de acogida. La llegada masiva de estos jóvenes este verano, la mayoría magrebíes de entre 15 y 17 años, ha colapsado los servicios de atención a menores de la Dirección General de Atención a la Infancia y a la Adolescencia (DGAIA). Muchos de estos adolescentes pasan días durmiendo en dependencias policiales, a las que se les traslada en primera opción para identificarles, en sedes administrativas de la Generalitat e incluso en la Fiscalía, según han denunciado fuentes del sindicato SAP de los Mossos d’Esquadra que van a denunciar los hechos ante la Fiscalía.

Esta «situación de emergencia» -así la han calificado en declaraciones a este medio portavoces de la consejería de Trabajo Asuntos Sociales y Familia- ha tenido un efecto político colateral: el enfrentamiento entre la Generalitat y los Mossos d’Esquadra.

Después de que decenas de estos adolescentes pasaran varios días pernoctando en las salas de espera de algunas dependencias policiales de Barcelona y Girona, los Mossos han dicho basta y han advertido a la Generalitat que «estas instalaciones no son el lugar idóneo para acogerlos». Por ese motivo, fuentes de Interior han enviado una circular a Asuntos Sociales en la que les advierten que deben prepararse para la llegada de estos menores.

Circular a los Mossos

En un comunicado interno, al que ha tenido acceso ABC, la directora general de Atención a la Infancia Georgina Oliva advirtió ayer a sus colaboradores de que «durante el día de hoy y también en los próximos días, equipos de los Mossos d’Esquadra, llevarán a cualquiera de los Centros que la Dirección General tiene en Cataluña, a menores de edad que han sido identificadas en las dependencias policiales para que sean atendidos. Así nos lo han hecho saber los propios Mossos d’Esquadra». En la circular, a la que ha tenido acceso ABC, la responsable de la DGAIA indica que todos los jóvenes que lleguen a los centros desde las comisarias «deberán ser acogidos» y deberán «activarse los protocolos establecidos para esta situación excepcional y inesperada». «Desde la Dirección General estamos trabajando para resolver esta situación de emergencia lo antes posible», concluye Oliva.

Durmiendo en la ludoteca

Aunque la llegada de menores inmigrantes no acompañados empezó a notarse ya en 2015, no ha sido hasta este año cuando se han encendido las luces de alerta. Según datos facilitados a ABC por la DGAIA, en lo que llevamos de 2018 han llegado a Cataluña 2.000 menores inmigrantes, en su mayoría magrebíes, frente a los 300 que asumieron los servicios de acogida catalanes en 2015, o los 1.700 de 2017.

El problema estalló este septiembre cuando se cerró el centro de acogida del barrio de Hostafrancs, donde se realizaba la primera acogida a estos menores. A raíz del cierre los 80 jóvenes que estaban allí instalados fueron trasladados a la sede de la Dirección General de Atención a la Infancia de la Generalitat, situada en la avenida Paralelo 50-52 de Barcelona. Allí, entre las salas y repartidos por el patio interior de las dependencias y en la ludoteca, los menores convivieron hasta el lunes en condiciones que, según denuncian los sindicatos, «son inhumanas». Los jóvenes dormían en colchonetas y hamacas de playa «amontonados» en los espacios comunes de las instalaciones y los «problemas para asearse eran importantes». La comida, según explican fuentes de la Generalitat, «era de cátering». Reconocen que las condiciones en las que han sido atendidos «no son idóneas».

«Están supercolocados, dan miedo»

El pasado día 14, según una denuncia interpuesta ante la comisaría de los Mossos de la Ciudad de la Justicia, «varios menores se pelearon y causaron desperfectos en el baño y la ludoteca».

«Estaban colocados de cola y eran muy agresivos». La riña obligó a intervenir a la Guardia Urbana y a que «los jóvenes recibieran asistencia sanitaria», según apunta en su denuncia Manuel Antonio Aguilella, responsable del Sindicato Independiente SIPcte. «Decidí presentar la denuncia porque trabajadores de estos centros se han puesto en contacto conmigo y me han enviado varios correos electrónicos y fotos en los que se constata esa situación», afirma Aguilella en declaraciones a ABC. Remite a este diario dos de los correos que le enviaron los empleados por email y que aluden al día de la trifulca: «Están llegando más menores en un estado lamentable, están supercolocados, dan miedo». «Ahora mismo hay tres ambulancias porque parece que hay varios colocados hasta las trancas. El olor es indescriptible». Aguilella pide en su denuncia que se «actúe de oficio contra estos hechos en caso de que sean constitutivos de delito».

Portavoces de la DGAIA reconocieron a ABC que se trata de una «situación de emergencia» que están intentando resolver en colaboración con las consejerías de Interior y Enseñanza. Según las citadas fuentes, en lo que llevamos de año la Generalitat ha creado un centenar de centros de acogida con capacidad para 2.000 personas para «resolver esta situación excepcional». «Lo habitual es crear cuatro al año», añaden. La pelota ha vuelto ahora a su tejado desde el plante de los Mossos. Los recursos siguen siendo los mismos y el problema no tiene visos de resolverse en breve.