El río Tajo
El río Tajo - Luna Revenga

Casi la mitad de los ríos en España no gozan de un buen estado de salud

La mayoría de las demarcaciones no cumplen las exigencias que el Supremo ha dictaminado para el Tajo

MadridActualizado:

No solo el río Tajo tiene un problema de caudales en España. La reciente sentencia del Tribunal Supremo, que ha desatado una guerra de interpretaciones sobre su repercusión en el futuro del trasvase Tajo-Segura, anuló varios puntos del Plan Hidrológico de la cuenca por no determinar los llamados «caudales ecológicos» en Aranjuez (Madrid), Toledo y Talavera de la Reina. Estos son los que garantizan el buen estado de salud del ecosistema y que deben asemejarse lo máximo posible a su patrón natural. Pero la mayoría de las masas de agua en España tampoco implementan este criterio en sus respectivas normativas.

Un estudio del Observatorio del Agua de la Fundación Botín ha analizado los planes hidrológicos vigentes de todas las demarcaciones en España y su conclusión es que la mayoría de las 4.390 masas de agua tipo río (los tramos en los que se dividen estas corrientes) cuentan con caudales mínimos, pero no ecológicos. Y según explica la subdirectora del ente, Lucía De Stefano, hacen falta porque el 43% de los ríos no alcanzan un buen estado ecológico. «La alteración de los caudales naturales no es la única causa de ese mal estado, pero es una de ellas, y muy importante», dice.

Se trata de una diferencia fundamental. El caudal ecológico se compone de cuatro variables. Una es el caudal mínimo (que se ha fijado en el 73% de las masas de agua de España), pero también deben incluir el máximo, la tasa de cambio y los caudales de crecida, todo ello teniendo en cuenta su función ambiental. Al igual que ocurre con el Tajo a su paso por Aranjuez, Toledo y Talavera, en el resto de los tramos de los ríos españoles solo hay un 8% que cuenta con un caudal máximo, otro 8% con caudales generadores y un 4% con tasas de cambio, dice el estudio.

Aplicación

«La sentencia del Tribunal Supremo sienta un precedente que puede ser aplicado en el resto de Demarcaciones Hidrográficas de España y nos recuerda que los caudales ecológicos no pueden traducirse solo en fijar unos caudales mínimos, devolviendo a las necesidades ambientales de nuestros ríos un papel de primer orden en la planificación hidrológica», explican los autores del estudio, dirigido por la subdirectora del Observatorio del Agua.

Este criterio, impuesto por la Directiva Marco de Agua de la UE, intenta lograr, por ejemplo, que el río cumpla con su función de transporte de sedimentos o evitar que haya cambios bruscos en las corrientes que puedan afectar a la vida de la fauna del ecosistema. Recientemente la Comisión Europea también evaluó los Planes Hidrológicos y concluyó que España debe seguir trabajando para establecer estos caudales en todas las masas de agua.

Pero definir los caudales ecológicos no es sencillo. Por una parte, entraña grandes dificultades técnicas y no hay una sola fórmula adecuada. Por otra, implementarlos requeriría ajustar el embalsado o las sueltas de agua para otros usos. «Por tanto hay cierta resistencia a fijarlos y también cierta prudencia», cuenta De Stefano, que apunta a que podría tener repercusiones sobre la agricultura y la industria. En algunos casos, también puede obligar a modificar las infraestructuras hidráulicas, opina.

Mejores y peores

Las demarcaciones del Tajo y el Ebro son las peor paradas, según muestra el estudio. Solo han fijado, respectivamente, caudales mínimos para un 6% y un 10% de sus masas de agua. En cambio, la del Miño-Sil ha fijado caudales mínimos, máximos y caudales generadores para el 100% de sus masas de agua de tipo río. Solo falla en las tasas de cambio, fijadas para el 11%. Otra demarcación que destaca en cuanto a número de masas con caudales ecológicos definidos es el Guadiana.

Pero no es solo cuestión de incluir todas estas variables en los planes. «Los valores fijados tienen que ser adecuados», dice De Stefano. Además, una vez se haga, hay que asegurar que se ejecuten y que se evalúen periódicamente.