El ministro Miguel Arias Cañete, con el comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos - EFE
LA NUEVA «GUERRA DEL AGUA»

Cañete asegura ahora que no mencionó la palabra «trasvase» en su comparecencia en el Congreso

El ministro sí se reafirma en impulsar un nuevo PHN, porque hereda «la política hidrológica más fracasada de la Democracia»

MADRID Actualizado:

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha negado hoy haber nombrado las palabras «trasvase» o «Ebro» cuando presentó sus planes, pero ha remarcado que sí cambiará la política hidrológica nacional porque la actual «es la más fracasada de la democracia».

Cañete ha respondido así -en una rueda de prensa con el comisario europeo de Agricultura, Dacian Ciolos-, a preguntas sobre su intervención en el Congreso de los Diputados, para explicar sus líneas de trabajo, entre las que las relacionadas con política hidrológica y Ley de Costas han suscitado mucha controversia.

El ministro ha resaltado que, en su comparecencia, no mencionó ni «trasvase», ni «Ebro». En realidad, tal como informó ABC, no citó la palabra «trasvase» en su exposición de más de dos horas sobre las líneas básicas de su política en el Ministerio, pero al final de la sesión, a preguntas de los grupos parlamentarios, sí se mostró de forma clara a favor de las transferencias de agua entre cuencas, aunque con las condiciones de que sean aguas «excedentarias» y que se respeten los caudales ecológicos mínimos. «La unidad de cuenca y los trasvases no son incompatibles», señaló. Y posteriormente, se preguntó: «¿Alguien cree que si alguien tiene aguas excedentarias en volumen se puede oponer a su trasvase?».

En todo caso, Cañete ha mostrado hoy su sorpresa por la «extraña preocupación» ante su programa, ya que las ideas de «un gran pacto nacional» por el uso del agua y de un «plan hidrológico solidario» ya figuraban en el programa electoral del PP, apoyado por una mayoría de españoles.

Cañete ha asegurado que al llegar al Ministerio ha heredado la política hidrológica «más fracasada de la democracia española» y, en este sentido, ha repetido sus críticas y se ha referido a la política del Gobierno socialista por su plan para la instalación de desaladoras.

Una de las sequías «más duras»

Como ejemplo de esa herencia, ha apuntado que Aragón está viviendo una de las sequías «más duras» y no tiene las infraestructuras necesarias para afrontarla.

Ha afirmado no entender las reacciones de Aragón, ni las de Artur Mas, en referencia al presidente de la Generalitat, y ha advertido de que habrá sorpresas en esta Legislatura sobre tecnologías en el ámbito del uso del agua.

Cañete ha respondido también a preguntas sobre la Ley de Costas y el caso del hotel Algarrobico, en Cabo de Gata (Almería). En este punto, ha señalado que el hotel se construyó con una Ley de 1988 y con un ayuntamiento, una autonomía y un Gobierno del PSOE, y que en su política no va a aplicar el «modelo» Algarrobico.

En el Congreso, Arias Cañete afirmó que se hará compatible la protección del litoral con las actividades económicas y que se recuperarán terrenos degradados, «mediante la desafección de espacios del dominio público que ya no requieran protección por haber perdido sus valores naturales».