Nina Pham, el primer caso de contagio del virus en EE.UU., y su perro
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A la caza de 500.000 dólares para el tratamiento del ébola

Al contrario que Teresa Romero, Nina Pham, como el resto de pacientes tratados en EEUU, podría enfrentarse a una factura descomunal

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Teresa Romero lleva varios días de lucha entre la vida y la muerte para superar el ébola. Comparte muchas circunstancias con Nina Pham, el primer caso de contagio del virus en EE.UU.: las dos son trabajadores sanitarias y posiblemente se contagiaron al quitarse sus trajes de protección después de atender a un paciente; ambas se tomaron días de descanso tras el fallecimiento de las personas que trataron y tuvieron contacto directo fundamentalmente con una persona; incluso las dos tienen perro –aunque el de la estadounidense, al contrario que ‘Excalibur’, no será sacrificado-. Una de las grandes diferencias entre estos dos casos será su vida después de su deseada recuperación. Teresa Romero se dedicará a volver a la normalidad familiar y laboral. Nina Pham, como el resto de pacientes tratados en EEUU, tendrá que enfrentarse a una factura que puede llegar al medio millón de dólares.

Las diferencias entre la financiación de los sistemas de salud de España y EEUU son abismales. Pham no estará cubierta por el principio de gratuidad de la atención sanitaria, y tendrá que pagar una cantidad que dependerá de la cobertura de su seguro médico.

Al ser una trabajadora del Texas Health Presbyterian Hospital, es probable que su cobertura sea muy amplia, y que deba pagar una cantidad pequeña. No es el caso de Ashoka Mupko, el cámara de la NBC que se contagió en Liberia. Su seguro no cubre esta incidencia, y mientras es tratado en un hospital especializado de Nebraska su familia y amigos han puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos en Internet. Se lanzó el lunes con el objetivo de recaudar medio millón de dólares, una cantidad que, si se le suma el traslado en avión medicalizado desde Liberia con un equipo de 40 trabajadores sanitarios (se calcula que costó 150.000 dólares), probablemente sería corta. Ayer se supo que la NBC se haría cargo de los gastos médicos, por lo que la campaña se redujo a 100.000 dólares.

Los costes médicos en el tratamiento de una enfermedad vírica son muy altos en EE.UU. En Texas, la factura de los hospitales por la atención de una infección de dengue, por ejemplo, es de 8.176 dólares al día de media. En el caso del ébola, ese coste se puede multiplicar por tres: hay que aislar unidades, usar materiales de protección, utilizar fármacos experimentales, emplear mucho personal… En el caso de Thomas Duncan, el único fallecido en EE.UU. por ébola, también se le conectó a un ventilador y se le aplicaron diálisis.

La estimación es que todos estos costes suponen alrededor de 1.000 dólares por hora de tratamiento.

Pero los gastos médicos no son los únicos que entraña el ébola. Por ejemplo, la limpieza y desinfección del apartamento donde estuvo Duncan varios días con la enfermedad, efectuada por la compañía The Cleaning Guys, sobrepasó los 100.000 dólares.

Algunos expertos ya han dicho que los altos costes sanitarios podrían ser un obstáculo para contener el brote en EE.UU. Personas sin seguro médico o con pocos recursos podrían evitar o retrasar el tratamiento del ébola por miedo a una sombra de medio millón de dólares sobre sus cabezas. Y, como se ha visto estos días, la respuesta inmediata es clave.