El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez
El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez - efe

El consejero de Sanidad: «Pido perdón. No fue mi intención ofender»

Javier Rodríguez escribe a Javier Limón, marido de Teresa Romero, para disculparse por sus «desafortunadas declaraciones»

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«Quiero dirigirme a Teresa a través suyo y mediante esta carta para pedirle perdón por las desafortunadas manifestaciones que realicé hace unos días». Así comienza la misiva que el consejero de Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, ha enviado este martes al marido de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada de ébola. Rodríguez asegura «entender» el malestar «suyo y el que pueda tener Teresa» por las afirmaciones «pero quiero que sepa que no fue mi intención ofender».

En u na misiva dirigida al marido de Romero, el consejero traslada sus disculpas y reconoce comprender que, en los «duros» momentos que están atravesando, sus palabras hayan podido causar «aún más malestar».

En uno de los párrafos, el consejero habla «también como médico» y alude a «mi compromiso es garantizar la salud de las personas y no tenga duda que mi deseo no es otro que Teresa se recupere cuanto antes. Esa es mi prioridad y para ello trabajo».

«Insisto en mis disculpas más sinceras a Teresa _dice Rodríguez_, una profesional acreditada con una experiencia de más de quince años y una mujer comprometida como nadie. Ella, como otros muchos excelentes profesionales, se presentó voluntaria para tratar a los misioneros afectados por el virus del Ébola y por eso merece todos mis respetos».

El consejero de Sanidad madrileño finaliza su carta trasladando a Javier Limón y a Teresa Romero «mi disposición para lo que usted necesite, su familia y, sobre todo, Teresa».

Como se sabe, Javier Rodríguez ha recibido en los últimos días un aluvíón de críticas por sus declaraciones, primero en la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid y, después, a diversos medios de comunicación. Dijo, por ejemplo, que Teresa «nos pudo haber estado mintiendo con la temperatura» (la paciente se trató los primeros días de encontrarse mal con paracetamol) y que «si tan mal estaba se fue a la peluquería». También señaló al día siguiente que para ponerse un traje de protección, «no hace falta un máster».

Rodríguez añade que comprende que actuara así porque, como médico, entiende el sufrimiento y el dolor que ocurre cuando la salud se resiente. «Por eso, comprendo la carta que me envió ayer y por eso le mando en ésta todas mis disculpas», agrega. «La excepcionalidad del momento que estamos atravesando, con una situación desconocida en nuestro país, provoca muchas confusiones. Quizá como fruto de ello yo he cometido un error en mis declaraciones. Le traslado mi disposición para lo que necesite usted, su familia y, sobre todo, Teresa», termina la misiva.

«La excepcionalidad del momento que estamos atravesando _concluye el consejero_, con una situación desconocida en nuestro país provoca muchas confusiones. Quizá como fruto de ello yo he cometido un error en mis declaraciones».