Los protocolos de seguridad para vacunas llevan años pero se acortarán en algunos casos dada la gravedad de la situación
Los protocolos de seguridad para vacunas llevan años pero se acortarán en algunos casos dada la gravedad de la situación - US ARMY

Las armas frente al ébola: transfusiones, vacunas y antivirales

Varias iniciativas compiten por conseguir el remedio definitivo. Pasarán meses hasta que puedan usarse en el terreno

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Mientras la epidemia de ébola sacude África occidental, España se ha centrado en el tratamiento del misionero español Manuel García Viejo (69 años).Fue repatriadoeste domingo después de contraer la enfermedad cuando cuidaba a otros pacientes infectados y ahora se encuentra en estado grave. El hermano de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios dirigía el hospital de Lunsar, en Sierra Leona, y actualmente está siendo atendido por un equipo médico del Hospital Carlos III de Madrid.

Dado que no quedan existencias de la posible cura del ébola, el suero experimental ZMapp, los médicos han propuesto tratar a García Viejo con una transfusión de suero de un paciente que ha superado la enfermedad. El objetivo es proporcionarle anticuerpos de la sangre de esta persona para contrarrestar al virus, pero la eficacia de este proceso aún no ha sido demostrada.

«Esta técnica ya ha sido utilizada de forma anecdótica. Pero no hay ninguna prueba de que este proceso sea eficaz», explica Rafael Delgado, virólogo especializado en virus ébola del Hospital Universitario 12 de octubre de Madrid. «Presenta los mismos problemas que cualquier otra transfusión de sangre o suero, es decir, el grupo sanguíneo del donante y del receptor tienen que coincidir, y se debe evitar la transmisión de otras enfermedades».

Pero, según comenta, en una transfusión de 200 o 300 mililitros de suero «es difícil pensar que haya anticuerpos suficientes como para bloquear completamente a los virus que se están produciendo de forma masiva en todo el organismo». Por ello, concluye, «se trata de una alternativa desesperada, con pocas expectativas».

Los remedios más eficaces

Thomas W. Geisbert, un virólogo de la universidad de Texas involucrado en la búsqueda de vacunas contra el ébola, coincide con Delgado en cuanto a la posible utilidad de la transfusión: «no estoy seguro de si tendría algún beneficio, pero si se hace de forma adecuada seguramente no será dañina».

En su opinión, hasta ahora «los tratamientos más prometedores son los que han proporcionado más protección en monos (...). Y esos son el ZMapp y el TKM». Se trata de dos antivirales que son capaces de contrarrestar la infección después de que se produzca. El primero de ellos, ha sido usado incluso en varios pacientes infectados, incluyendo al misionero Miguel Pajares, pero actualmente no quedan existencias.

Virus contra virus

Mientras se pone a punto la producción a escala industrial de estos antivirales, se están investigando varias vacunas que pretenden evitar el contagio. Consisten en virus inactivados e inofensivos que exponen al exterior partes de la envuelta del virus ébola, de forma que el sistema inmunológico los reconoce y produce anticuerpos frente a él. Gisbert explica que «la más importante es la vacuna VSV, basada en el virus de la estomatitis vesicular», en la que trabaja él mismo. Actualmente hay dos proyectos impulsados por sendas empresas y en ambos casos una inyección ha mostrado ser capaz de inmunizar a monos.

La OMS también incluyó en el grupo de los remedios más prometedores la vacuna ChAd, basada en adenovirus de chimpancé, pero esta requiere de una inyección de recuerdo y de momento solo es eficaz contra virus ébola debilitados. Mientras tanto, varios grupos internacionales desarrollan sus propias vacunas para contener la enfermedad.

Ya son al menos 2.600 muertes y 5.500 infectados los que se ha cobrado el virus ébola. Y se espera que la cuenta engorde a pasos agigantados en las próximas semanas. Mientras la comunidad internacional va despertando, Naciones Unidas creó recientemente una misión contra el ébola, sobre el terreno se continúa la lucha con unos medios cada vez más escasos.