Fotografía de microscopio electrónico de partículas del virus Marburgo
Fotografía de microscopio electrónico de partículas del virus Marburgo - Thomas Geisbert

Diseñan una posible cura para el «hermano» del ébola, el virus Marburgo

Ambos comparten características y síntomas. El Marburgo acumula 571 casos y 470 muertes. Fue descubierto en un brote que surgió en laboratorios de investigación de Alemania y Serbia

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Hay diversos virus que tienen la capacidad de producir fiebres hemorrágicas, un grupo de enfermedades que producen fallos en todo el organismo y que dañan los vasos sanguíneos. Entre ellos está el virus de la fiebre de Lassa, el dengue, el de la fiebre amarilla, y dos virus de la misma familia: el ébola, del que se ha registrado este año el mayor brote hasta la fecha, y el virus Marburgo. Este ha llegado a ser letal en nueve de cada diez casos y en 1967 llegó a los laboratorios de Europa cobrándose 7 víctimas mortales y 31 casos.

Precisamente este miércoles 20 de agosto científicos de la Universidad de Texas y de la empresa Tekmira Pharmaceuticals, que ya diseñó su propia cura para el ébola, han publicado en la revista « Science Translational Medicine» los descubrimientos de la que puede ser una cura para el virus Marburgo. De momento, han obtenido un producto que protege a primates no humanos aunque se le suministre el tratamiento varios días después de infectarse.

Según Thomas Geisbert, el líder de la investigación que ha obtenido la posible cura y un microbiólogo experto en filovirus, la creciente frecuencia con la que aparecen brotes de fiebres hemorrágicas evidencia «el peligro actual que los filovirus (ébola y Marburgo) representan para la salud humana». Por ello, sostiene, «es esencial desarrollar contramedidas efectivas» contra ellos. Más teniendo en cuenta que de momento el tratamiento clínico se limita en los síntomas.

Y con esa finalidad su equipo ha diseñado un tratamiento contra la variedad MARV-Angola, que alcanza una tasa de mortalidad del 90%. Y además lo han hecho buscando un fármaco útil tres días después de que la enfermedad se haya contraído, que es cuando los virus alcanzan unos niveles detectables en sangre y se puede diagnosticar esta fiebre hemorrágica.

El tratamiento se centra en bloquear el funcionamiento de los genes del virus para evitar que infecte a las células y que se multiplique. Para ello, los científicos han diseñado pequeñas moléculas que reconocen a los genes del virus y se unen a ellos, impidiendo que produzcan proteínas.

Brotes de Marburgo

Según la OMS, el virus ha producido 571 casos de fiebre hemorrágica de Marburgo y 470 muertes. El virus fue descubierto en 1967, cuando de repente aparecieron casos de fiebre hemorrágica en laboratorios de investigación de Europa: surgieron en Marburgo y Fráncfort, en Alemania, y Belgrado (en la actual Serbia). En total, 31 personas enfermaron, incluyendo científicos, familiares y personal médico, y siete murieron. El origen del brotehabía sido un cargamento de monos verdes africanos importados para la investigación.

Desde entonces, aparecieron brotes esporádicos en Sudáfrica, Kenia, República Democrática del Congo (128 muertos), Angola (329 muertos) y Uganda. En 2008, dos viajeros infectados con Marburgo y provenientes de Uganda fueron registrados en Estados Unidos y Holanda en el año 2008.

Semejanzas con el ébola

El virus Marburgo y el virus ébola pertenecen a la familia de los filovirus, unos virus filamentosos cubiertos con una envuelta. Ambos portan siete genes que producen siete proteínas (moléculas) que están implicadas en la infección y en la multiplicación de los virus.

Provocan una fiebre hemorrágica que se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolor de cabeza, sarpullidos, vómitos, diarrea, fallos en varios órganos, hemorragias masivas y finalmente la muerte. En ambos casos las partículas del virus parecen provenir de murciélagos, se dice que este animal es su reservorio natural, y en ciertos casos son capaces de saltar a los humanos y provocarles la grave envermedad. Una vez que infectan a un hombre, se contagian por contacto directo, ya sea al tocar fluidos, gotas u objetos contaminados.

El Marburgo y la ébola Zaire han llegado históricamente a una tasa de letalidad del 90%. Ambos carecen de una vacuna que haya sido probada ampliamente en humanos, aunque el ZMapp ya se haya suministrado a pacientes infectados.

Los síntomas del ébola y el Marburgo son similares a los de la malaria, la fiebre tifoidea, el dengue o el virus de Lassa, con lo que el diagnóstico de la enfermedad puede ser difícil en un principio.

Diferencias con el ébola

Hay una sola especie de virus Marburgo (llamada virus Marburgo del Lago Victoria) y cinco de virus ébola (la de Sudán, Zaire, Reston, Costa de Marfil y Bundibugyo).

El ébola tiene un período de incubación de 2 a 21 días, y el Marburgo de 5 a 10. Ambos tienen un reservorio natural entre los murciélagos, pero se trata de especies distintas.