El uso del burka en Francia es cada vez más minoritario
El desuso del velo integral en Francia es casi total - ines baucells

El uso del burka en Francia es cada vez más minoritario

La ley francesa que prohíbe vestir el velo integral en espacios públicos fue respaldada ayer por el Tribunal Europeo

Juan Pedro Quiñonero
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En Francia, el velo islámico integral no está de moda. El uso del burka ha disminuido y es ultra minoritario. Los incidentes son excepcionalmente raros.

Según informe del ministerio del Interior, citado por el diario Le Figaro, apenas unas 2.000 musulmanas usaban el burka en Francia, hace dos años. Según otro informe del mismo ministerio, citado por Le Monde, menos de 500 musulmanas usaban el burka el 2012.

En un país de 66 millones de habitantes, donde hay entre 5 y 6 millones de musulmanes, esas cifras son percibidas como poco significativas.

En tanto que ministerio de Cultos, el ministerio del Interior sostiene un diálogo permanente con las grandes organizaciones musulmanas de Francia, que contemplan con mucha reserva, todas, el uso del burka que defiende una minoría radical de imanes.

Tras la entrada en vigor de la Ley de 2010, prohibiendo el uso «ostentoso» del velo islámico, los incidentes se han ido reduciendo de manera significativa. El primer año se produjeron 367 casos de musulmanas invitadas a quitarse el velo y pagar una multa de 150 euros.

Con el tiempo, ese número se ha ido reduciendo, para estabilizarse en torno a los 150 casos de musulmanas interpeladas por la policía por usar el velo islámico integral. En la inmensa mayoría de los casos, las intervenciones de la policía se resuelven sin problemas. Las intervenciones judiciales han sido excepcionalmente raras.

Este martes, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos apoyó la ley francesa que prohíbe el burka, por entender que no rechazaron que la ley contravenga los artículos del Convenio relativos al respeto de la vida privada y familiar, por un lado, y a la libertad de pensamiento, conciencia y religión. Entiende la necesidad de las autoridades, en cambio, «de identificar a los individuos para prevenir atentados contra la seguridad de las personas y los bienes y luchar contra el fraude de identidad».

El uso o desuso del burka no plantea problemas particulares en los 750 suburbios franceses donde existen problemas y conflictos étnicos de cierta gravedad, muy alejados de las problemáticas religiosas.

Un rechazo general

En su día, la jerarquía religiosa católica y judía, apoyó a la jerarquía religiosa musulmana, protestando contra la Ley que prohibió el velo islámico integral. Aprobada y en vigor la Ley, la jerarquía religiosa defiende la legalidad. Los imanes islamistas son muy minoritarios y están sometidos a una vigilancia policial estricta. Antes de aprobarse la Ley comenzaron a proliferar los imanes partidarios de prohibir el burka.

En los 750 suburbios franceses donde existen problemas étnicos graves, con estallidos de violencia, las cuestiones religiosas ocupan un puesto relativamente secundario. Las semillas de la violencia suburbana son de muy otra naturaleza: racismo anti blanco (con proliferación de líderes negros ultra violentos), racismos étnicos de diversa naturaleza y ateísmo radical. En muchos suburbios, son frecuentes pintadas de este tipo: «Más sexo y menos mezquitas o iglesias».