Una nueva técnica de fecundación in vitro reduce el tratamiento de seis semanas a diez días
Una nueva técnica de fecundación in vitro reduce el tratamiento de seis semanas a diez días - fotolia

Una nueva técnica de fecundación in vitro reduce el tratamiento de seis semanas a diez días

Ya se han logrado los primeros nacimientos en España a través de esta nueva estrategia de estimulación

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La clínica Dexeus de Barcelona ha desarrollado con éxito una nueva técnica de estimulación que ha logrado reducir a sólo diez días la duración de los tratamientos de fecundación in vitro, en lugar de las 4 o 6 semanas convencionales.

El servicio Salud de la Mujer Dexeus ha informado este lunes de que ha logrado los primeros nacimientos en España a través de esta nueva estrategia de estimulación, en la que la fecha de la menstruación deja de ser el factor dependiente para el inicio del tratamiento de reproducción asistida.

Esta nueva estrategia, aplicada hasta ahora con pacientes oncológicas que no podían esperar a realizar todo el tratamiento de fecundación in vitro (FIV) ya que debían empezar el tratamiento quimioterápico lo antes posible, ha demostrado, según Dexeus, tener una tasa de éxito de embarazo equivalente a la de la técnica convencional.

Hasta ahora, el servicio de reproducción de la clínica Dexeus ha logrado el nacimiento de tres bebés (una niña y un gemelar de niño y niña), lo que, según los especialistas, demuestra que la calidad de los óvulos es igual de buena para conseguir la gestación. Además, según Salud de la Mujer Dexeus, hay en estos momentos otros cuatro embarazos en curso.

Según ha explicado la doctora Francisca Martínez, directora de I+D+i del Área Clínica del Servicio de Medicina de la Reproducción de Salud de la Mujer Dexeus, el proceso solía alargarse en función del momento del ciclo menstrual en el que se encontraba la mujer cuando acudía por primera vez a la consulta.

«Un ciclo de FIV dura dos semanas desde que iniciamos la estimulación ovárica. Los óvulos tienen que madurar para que al extraerlos puedan ser fecundados. Tres días después se transfieren los embriones en un ciclo de FIV convencional; mientras que en los casos de preservación de fertilidad, los ovocitos maduros se congelan mediante la criopreservación para usarlos en el futuro», ha explicado la especialista.

Martínez ha señalado que «el proceso se alargaba precisamente porque para empezar a estimular el ovario, esperábamos a un momento concreto del ciclo menstrual, prerrogativa que con la nueva estrategia que llevamos a cabo ya no es necesaria».

Según la investigación liderada por Martínez, financiada con una beca de la Fundación Salud 2000, las receptoras de ovocitos de donante obtenidos a partir de la estimulación en fase lútea, es decir, sin tener en cuenta el momento del ciclo menstrual, obtienen buenas tasas de embarazo.