El Papa viaja a Lampedusa para mostrar al mundo el drama de la inmigración
El Papa Francisco habla con inmigrantes durante su visita a Lampedusa - rEuters
PRIMERa salida DEL PONTÍFICE

El Papa viaja a Lampedusa para mostrar al mundo el drama de la inmigración

El pontífice, que quedó conmocionado tras el ahogamiento en junio de siete norteafricanos, acude a «llorar a los muertos»

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Siete norteafricanos perecían ahogados el pasado junio en las aguas del Canal de Sicilia, en mitad del Mediterráneo, tras pasar horas aferrados a las nasas de un pesquero tunecino que cortaron sus tripulantes al descubrir a los polizones. Su muerte se sumaba a una larguísima lista de fallecidos, al que cada año se suman miles, víctimas de la lucha por alcanzar el sueño europeo. Sin embargo, la muerte de aquellos siete desdichados sacudió el corazón del Papa Francisco que su primer viaje como pontífice será precisamente hoy a la diminuta isla de Lampedusa, puerta de entrada a Europa para numerosos inmigrantes y punto de referencia de este drama desolador.

Una visita histórica con la que, una vez más, este Papa vuelve a romper moldes y a poner el foco de atención de la Iglesia sobre los más débiles, en este caso llamando la atención del mundo sobre el drama lacerante de la inmigración.

«Va a llorar por los muertos», dijo hace unos días el secretario privado del Santo Padre, Alfred Xuereb. Y ese objetivo se nota en la sobriedad del programa, en el que quedan fuera los actos pomposos y los discursos de los políticos. El Papa Francisco llegará a la isla a las 9,15 horas, donde le recibirá el arzobispo de Agrigento, Francseco Montengero, y la alcaldesa de Lampedusa, Giuseppina Nicolini. Su primera parada será el cementerio de Cala Pisana, donde tumbas sin nombre albergan los restos de decenas de inmigrantes que perecieron en el mar en su intento de entrar en Europa.

Desde allí subirá a bordo de un barco, desde donde lanzará al Mediterráneo una corona de flores en memoria de los fallecidos en aquellas aguas tratando de huir de la miseria. Desembarcará en Punta Favarolo, donde saludará un grupo de inmigrantes, y a continuación se desplazará al estadio, donde celebrará una misa cargada de simbolismo, en la que el altar estará hecho con una de las barcazas que los norteafricanos emplean para llegar a Lampedusa. Antes de regresar a Roma, se detendrá en la parroquia de San Gerlando.

«Hará visibles a los invisibles»

«Su presencia es un signo para demostrar que mientras en el norte están los ricos que ostentan y desperdician, al mismo tiempo existe un sur que deja todo para buscar la fortuna y a menudo encuentra la muerte», afirmaba Xuereb.

Para la alcaldesa de Lampedusa, la visita papal es «un gesto que cambiará la Historia, pues Europa con sus políticas de inmigración hasta ahora ha evitado deliberadamente el problema y ha mirado para otro lado para no ver la inmensa tragedia de los viajes de la esperanza a través del Mediterráneo. Ahora no podrá desviar la mirada», según recoge Efe. «El Papa hará visibles a los invisibles», agregó.