EL VALOR DEL MEDICAMENTO

Resultados en salud, o cómo medir el auténtico valor de un medicamento

La vertiginosa evolución de la investigación biomédica proporcionan medicamentos innovadores que están abriendo un nuevo paradigma en el cuidado de la salud, al controlar e incluso curar enfermedades hasta hace muy poco incurables desde un abordaje cada vez más específico

MADRIDActualizado:

La medición de los resultados en salud de todas las actuaciones sanitarias resulta esencial para integrar y sacar el mayor fruto de dos revoluciones que están ya transformando los sistemas sanitarios de los países desarrollados: los nuevos avances biomédicos derivados del desarrollo de la genómica funcional y la proteómica -que están cambiando la forma de afrontar el tratamiento de la enfermedad- y el proceso imparable de digitalización de nuestra sociedad y del sistema sanitario. Los expertos saben que ambas dimensiones transformadoras serán claves para la modernización del sistema sanitario y su sostenibilidad.

Innovación disruptiva

Engloba los avances terapéuticos de los últimos años, fruto del nuevo y profundo conocimiento de la biología celular, y está permitiendo desarrollar nuevos fármacos y productos biológicos altamente específicos, así como procedimientos de terapia celular, terapia génica y medicina regenerativa, capaces todos ellos de cambiar radicalmente el abordaje de enfermedades y, por tanto, la vida de muchos pacientes. Los especialistas hablan de un 'renacimiento' de la medicina y estos procedimientos están llamados a modificar radicalmente la práctica médica actual, a transformar los sistemas sanitarios donde dichas enfermedades son gestionadas y, por último, a mejorar la vida de muchos pacientes.

Costes & Soluciones

No obstante, en ocasiones estos nuevos productos biológicos sólo se contemplan como elementos de incremento de costes, en vez de como soluciones para mejorar la vida de los pacientes y reducir e incluso eliminar muchas enfermedades y, por tanto, sus costes asociados. Sin embargo, esta percepción puede deberse a la falta de criterios internacionales comunes sobre las políticas de precio a aplicar a estas innovaciones disruptivas, políticas que, deberían estar basadas en el valor añadido que dichos productos generan en el paciente y el sistema sanitario y a nivel socio-económico.

Big data

En lo que se refiere a la transformación digital del sistema sanitario, que ya está proveyendo de nuevos instrumentos capaces de procesar ingentes volúmenes de datos (las herramientas de big data), afectará y redefinirá los sistemas de salud en el futuro inmediato. Los expertos vaticinan que se convertirá con toda probabilidad en el motor más potente de transformación de dichos sistemas.

Ante este nuevo panorama, para mejorar la eficiencia de los sistemas sanitarios hace falta una transición desde una visión meramente presupuestaria a una contabilidad analítica; sólo así se podrá conocer el nivel de eficiencia del sistema en la gestión de las distintas patologías. Esta evolución será clave si queremos conocer con precisión los costes por intervención terapéutica o por enfermedad, y también para identificar las palancas para mejorar los resultados de salud en los pacientes y para la sostenibilidad del sistema sanitario en los próximos años, donde prevemos escenarios con incrementos significativos en la demanda sanitaria.

El Big data se convertirá con toda probabilidad en el motor más potente de transformación de dichos sistemas

Fármacos innovadores

El uso de fármacos innovadores genera importantes ahorros en otras áreas de los servicios sanitarios (fundamentalmente en atención especializada y hospitalaria), a lo que hay que añadir que la mejora de la salud de la población genera un crecimiento económico para los países, ya que se estima que un año más de esperanza de vida se traduce en un 4% de crecimiento del PIB. En este punto cabe recordar que los medicamentos han sido responsables de dos tercios del aumento de 1,74 años en la esperanza de vida registrado en los países desarrollados en la primera década del siglo.

El paradigma de España

En este contexto, España constituye un caso único en el ámbito europeo para comenzar a aplicar la medición de resultados en salud y desempeñar el liderazgo europeo en esta materia, ya que dispone de un excelente sistema sanitario, con altos niveles de cualificación médica y de integración entre atención primaria y especializada, sin olvidar su participación en proyectos internacionales de investigación.

Este cambio de paradigma seguirá intensificándose en el futuro de la mano de la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos, que conllevará innovaciones con mayor especificidad que supondrán importantes mejoras para la salud y la calidad de vida de los pacientes. En la actualidad existen más de 7.000 moléculas en distintas fases de I+D, de las que surgirán nuevos tratamientos que permitirán abordar los desafíos que siguen planteando hoy numerosas enfermedades.

Sostenibilidad futura del sistema sanitario

En resumen, la vertiginosa evolución de la investigación biomédica, apoyada en el avance tecnológico y el conocimiento en áreas como la genómica y la proteómica, así como el proceso de digitalización, proporcionan medicamentos innovadores que están abriendo un nuevo paradigma en el cuidado de la salud, al controlar e incluso curar enfermedades hasta hace muy poco incurables desde un abordaje cada vez más específico.

Esto, que se suma al acceso a otras tecnologías sanitarias e informáticas y al cambio del perfil de los pacientes -y, por tanto, del enfoque de la prestación sanitaria-, obliga a una evolución de los sistemas sanitarios y de los modelos de financiación. En este contexto es esencial avanzar en la medición de los resultados que, en términos de mejora de la salud, supone cada innovación, ya se trate de un medicamento, de una tecnología médica o de cualquier otro desarrollo, y más aún cuando los recursos presupuestarios dedicados a la sanidad son limitados y es necesario asegurar la sostenibilidad futura del sistema sanitario.