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Juego de Tronos Las batallas más épicas e inolvidables de «Juego de Tronos»

De Aguasnegras a Meereen, pasando por la Batalla de los Bastardos o la del Castillo Negro: estas han sido las mayores cruzadas de la exitosa serie de HBO

Jon Nieve, en la Batalla de los Bastardos de «Juego de Tronos»
Jon Nieve, en la Batalla de los Bastardos de «Juego de Tronos» - HBO
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Apenas quedan unos días para que la octava y última temporada de «Juego de Tronos» llegue a las televisiones de todo el mundo de la mano de HBO. Los seis episodios de los que constará esta entrega definitiva servirán para determinar quién se sentará en el Trono de Hierro como el auténtico Rey de los Siete Reinos... si los Caminantes Blancos no lo impiden, claro.

[¡Alerta! ¡Este artículo contiene «spoilers» de temporadas anteriores de «Juego de Tronos»!]

La pasada tanda de episodios finalizó con el ejército de muertos traspasando el Muro, por lo que habrá que ver cómo les consiguen plantar cara Jon Nieve, Daenerys Targaryen, Tyrion y Jamie Lannister y compañía. En ese sentido, hace algunos meses Bryan Cogman, uno de los productores ejecutivos de «Juego de Tronos», aseguró que la «batalla final» entre «el Ejército de los Muertos y el Ejército de los Vivos» se verá en esta temporada. Y no solo eso: también que el rodaje de la misma fue «espectacular». «Pedimos al equipo que hicieran algo que nunca hubiéramos visto en televisión. La batalla entre los dos ejércitos no tiene precedentes, tiene una mezcla de géneros implacable y estoy seguro de que a la gente le explotará la cabeza», expresó Cogman hace algún tiempo. A la serie le llevó 55 semanas grabar la esperadísima escena. Casi nada.

De Aguasnegras al Castillo Negro

La guerra entre vivos y muertos, así las cosas, culminará con uno de los mayores enfrentamientos que hayan visto los seguidores de la serie. Aunque ha habido muchos más. Por ejemplo, la aclamada Batalla del Aguasnegras, que sirvió a los Lannister para salvaguardar Desembarco del Rey y asentar su alianza con los Tyrell en el penúltimo capítulo –siempre estelares los novenos episodios de cada tanda– de la segunda temporada de «Juego de Tronos». Las tropas de Stannis Baratheon, con Saladhor Saan y Sir Davos –también conocido como el Caballero de la Cebolla– al frente, trataron de conquistar la capital de los Siete Reinos, pero la ciudad regentada entonces por el infame Joffrey Baratheon (o Lannister) resistió. Especialmente, gracias al ingenio de Tyrion y su agudeza con el fuego valyrio, así como a la destreza del mercenario Bronn con el arco y a la inestimable ayuda de las tropas de Loras Tyrell. La sangrienta batalla, que sirvió para nombrar caballero a Bronn (Sir Bronn del Aguasnegras) se cobró, entre otras vidas, la de Matthos Seaworth, hijo de Sir Davos.

La Batalla del Aguasnegras es una de las más recordadas de «Juego de Tronos»
La Batalla del Aguasnegras es una de las más recordadas de «Juego de Tronos» - HBO

Tremenda fue también la conocida como Batalla del Castillo Negro, que enfrentó a la Guardia de la Noche con los Salvajes, en el noveno episodio (como no) de la cuarta temporada de la ficción. Antes de que Jon Nieve firmase la paz con el magnánimo ejército de Mance Rayder y consolidase su amistad con Tormund Matagigantes, cerca de 100.000 guerrilleros trataron de asaltar el Muro. Sin embargo, la Guardia de la Noche, con Jon Nieve a la cabeza, contuvo el ataque y venció a los Salvajes gracias al certero apoyo de Stannis. Durante el enfrentamiento, perdieron la vida personajes importantes, como Pypar y Grenn, parte de la cuadrilla de amigos de Jon Nieve junto a Sam Tarly y Edd Tollett. Por el bando de los Salvajes, pereció Ygritte («No sabes nada, Jon Nieve») y fue condenado a muerte Mance Rayder, que terminó respetando (y teniendo en alta estima) a Jon.

Los muertos atacan en Casa Austera

Tiempo después de aquella confrontación, la Guardia de la Noche y los Salvajes unieron sus fuerzas para luchar contra los Caminantes Blancos. Para tratar de convencer a todo el ejército de bárbaros para que se uniesen a la causa, Jon Nieve lideró una expedición de la que formaron parte Tormund y Edd, entre otros, en el octavo capítulo de la quinta temporada. Viajaron a negociar a Casa Austera, donde los Salvajes estaban asentados... pero ahí les sobrevino un descomunal ataque de los Caminantes Blancos. Jon, Tormund, Edd y compañía lograron escapar con vida. Aunque no así Karsi, una de las líderes de los Salvajes que se había sumado a la causa, pero que cayó en la lucha contra los Caminantes.

Ygritte murió en manos de Jon Nieve en la Batalla del Castillo Negro
Ygritte murió en manos de Jon Nieve en la Batalla del Castillo Negro - HBO

Caminantes... y Viserion

Más allá de ello, los muertos tienen mucho que decir en cuanto a batallas legendarias se refiere en «Juego de Tronos». En el penúltimo episodio de la séptima temporada, los Caminantes acorralaron a aquella expedición (casi suicida) compuesta por Jon Nieve, Jorah Mormont, Gendry, El Perro, Beric Dondarrion, Tormund, Thoros de Myr y algunos salvajes más que marchó al otro lado del muro a intentar capturar a un zombi y llevarlo ante Cersei Lannister, para tratar de convencer a la maquiavélica reina de que se sume a la lucha contra los muertos. Cuando todo parecía perdido para los expedicionarios y las tropas del Rey de la Noche parecían decididas a acabar con ellos, apareció Daenerys Targaryen con sus dragones para salvarles. A todos menos a Thoros, que pereció, y Jon Nieve, que se quedó combatiendo a los muertos junto con el dragón Viserion. El último perdió la vida, aunque fue «resucitado» como parte del ejército de Caminantes Blancos, mientras que Jon logró escapar gracias a la inesperada ayuda de su tío, Bengen Stark, que se sacrificó por la vida de su sobrino.

El «fichaje» de Viserion le vino de perlas al ejército de Caminantes, que no tuvo problemas en atravesar el Muro gracias al fuego de la criatura alada. La resistencia, encabezada por Tormund y Beric, no aguantó, y la séptima temporada finalizó con el Rey de la Noche y su séquito traspasando la frontera con los Siete Reinos, donde deberán medirse a los vivos, por lo menos, en aquella comentada contienda que el equipo de «Juego de Tronos» grabó durante 55 noches.

Daenerys, Essos... y los Hijos de la Arpía

Daenerys, por su parte, también ha tenido gran parte de culpa en varios de los mejores enfrentamientos de «Juego de Tronos». En la última temporada, lideró a su ejército de Dothrakis e Inmaculados en aquel magnífico ataque contra los Lannister y los Tarly, que terminó con la gran mayoría del enemigo destruido. Apenas Jaime Lannister y Bronn sobrevivieron a la batalla, que se cobró las vidas, entre otros, de Randyll y Dickon Tarly, padre y hermano de Sam respectivamente.

La Bahía de los Esclavos de Essos, donde estuvo viviendo Daenerys hasta que su cruzada tomó forma, ha sido también testigo de batallas de lo más épicas en «Juego de Tronos». Más allá de las confrontaciones por tomar Astapor, Yunkai y Meereen, la «Khaleesi» encontró un gran enemigo en los Hijos de la Arpía, aquel funesto grupo de ciudadanos enmascarados y descontentos que decidieron tomarse la justicia por su cuenta para intentar restaurar el régimen esclavista anterior a Daenerys en las tres ciudades. Respaldados por el aristórcata Hizdahr Zo Loraq, que intenta poco a poco acercarse a la Reina, uno de los ataques más recordados de los Hijos de la Arpía fue aquella emboscada que los enmascarados llevaron a cabo en Meereen contra los Inmaculados y los Segundos Hijos. Las tropas de Daenerys resistieron, aunque la «Khaleesi» perdió a Sir Barristan Selmy, uno de sus guerreros más fieles. Además, Gusano Gris terminó herido de gravedad, en el cuarto episodio de la quinta temporada.

Los Hijos de la Arpía volvieron a la carga tiempo después, en el noveno capítulo de la misma tanda. Sucedió en Los Reñideros de Meereen, cuando tendieron una nueva trampa a Daenerys y su séquito que terminó con aquella majestuosa intervención del dragon Drogon para salvar a la Reina y a Daario Naharis, Jorah, Gusano Gris, Tyrion y Missandei. Hizdahr Zo Loraq, por su parte, perdió la vida en aquel ataque.

La Batalla de los Bastardos, inolvidable

Aunque sin duda, la batalla más legendaria de «Juego de Tronos» fue la que tuvo variar en el penúltimo capítulo (¡cómo no!) de la sexta temporada de la serie: la magnánima Batalla de los Bastardos. En ella, Jon Nieve se enfrentó por fin al sádico Ramsay Bolton para intentar liberar Invernalia de su yugo. Lo consiguió –y de qué manera–, gracias en gran parte al apoyo de los Hijos de los Caballeros del Valle, enviados por su primo Robyn Arryn (¡y por Meñique!) para tratar de salvar a Sansa. La batalla acabó con vidas como las del pequeño Rickon Stark o el apreciado gigante Wun Wun, aunque permitió a Sansa cobrarse su particular revancha de Ramsay. Si la venganza se sirve fría, en Invernalia lo es más aún.