Pudimos

¿En qué mejora la vida «de la gente» que Iglesias se ponga una chapa republicana el día que acude el Rey al Congreso?

Ana I. Sánchez
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Con el miedo en el cuerpo tras comprobar en Andalucía que Podemos ya no es capaz de atraer al votante socialista descontento, Pablo Iglesias vuelve a reaccionar a lo soviet: con una nueva purga. Su lista de candidatos a diputados en las próximas elecciones deja fuera a cerca de dos tercios del actual grupo de Podemos en el Congreso. Unos por errejonistas, alguno por bescansero. La mayoría por no ser del séquito del líder. Todos ellos saben que no repetirán en el escaño -algunos ni siquiera querían hacerlo- e Iglesias, por tanto, pierde toda autoridad sobre ellos. Cualquier escuela de dirección calificaría este movimiento de suicidio. Y más si tiene lugar a las puertas del mayor reto que Podemos tiene

Ana I. SánchezAna I. SánchezRedactoraAna I. Sánchez