El populismo se abre paso en Iberoamérica

La toma de posesión ayer de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil, apenas un mes después de la de Andrés Manuel López Obrador en México, puede marcar una nueva época en toda la región

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La toma de posesión ayer de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil, apenas un mes después de la de Andrés Manuel López Obrador en México, puede marcar una nueva época en toda la región. Los dos mayores países de Iberoamérica estarán en los próximos años gobernados por dirigentes populistas. Aunque sean a priori de distinto signo, ambos representan lo que puede considerarse, en cierto modo, como el agotamiento social de la democracia representativa tradicional. Uno de los fenómenos que más ha contribuido al desprestigio de las instituciones y de las fuerzas políticas tradicionales ha sido la indecente lacra de la corrupción, percibida por la inmensa mayoría de ciudadanos de estos países como una de las causas de su pobreza. Pero también ha influido notablemente la escalada de promesas imposibles hechas por los sucesivos dirigentes políticos, lo que ha amplificado la decepción provocada por su reiterado fracaso.

El año que ahora comienza señala claramente hacia este rumbo en prácticamente todo el mundo. Una corriente de algo que quiere ser un simple pragmatismo, aunque sea una receta muy complicada en un mundo globalizado en el que el poder del Estado, como tal, está siendo severamente erosionado por factores desconocidos hasta el momento. Mientras está por ver que las recetas pretendidamente desideologizadas de estas nuevas fuerzas políticas vayan a lograr lo que otros no pudieron antes, lo único claro es que el fenómeno está contribuyendo a una polarización inquietante de las distintas sociedades donde se asienta esta nueva corriente, porque, en realidad, uno de sus elementos centrales es el rechazo a la política tradicional. Es decir que lo que une a los votantes de Bolsonaro o de López Obrador es más el rechazo a sus predecesores que la convergencia en las recetas para lograr lo que ha prometido.