Momento en el que la periodista zancadillea al refugiado sirio con su hijo en brazos - reuters

La vida que le espera al refugiado sirio en Getafe

Osama llega a su nuevo hogar con la garantía de tener casa, trabajo y a su familia

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Osama y su hijo Zaid recorrían la semana pasada la frontera húngara rumbo a Alemania, víctimas de una terrible guerra desatada en Siria hace casi cinco años. Lo que nunca se imaginaron al abandonar su tierra es que también serían víctimas y protagonizarían, a su pesar, unos lamentables hechos en Europa. La impotencia, el coraje y la indignación se conjugaron en un único sentir cuando el tiempo se detuvo y una periodista húngara zancadilleó a un refugiado que portaba en brazos a su hijo.

Las terribles imágenes catapultaron a este padre y a su crío a la primera línea de la opinión pública. Una historia trágica que indigestó al mundo entero y que no podía acabar así. Ese fue el pensamiento del presidente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores (CENAFE), Miguel Ángel Galán, quien contempló estupefacto el comportamiento de aquella mujer. Tras seguir su caso en la prensa, su lado más humano se abrió paso llegándose a plantear cómo ayudar a esta gente.

Más tarde, leyó que uno de sus hijos es futbolista en Turquía. Además, contaba su deseo de recalar en España así como el pasado como entrenador de fútbol de primera división de su padre en Siria. «Fue el aspecto que nos llamó la atención a nosotros como escuela deportiva», apunta el director del centro. Tras hacer varias gestiones con su hijo, consiguieron el teléfono de Osama, quien por entonces ya había pisado Múnich.

Más obstáculos

Sin embargo, chocan con la dificultad del idioma. Un obstáculo que rápidamente es solventado gracias a un alumno de la escuela deportiva: Mohamed Labrouzi, quien se ofrece voluntario a hacer de traductor. Horas más tarde, un atónito Osama recibía un regalo caído del cielo envuelto en una sorpresiva llamada. «Se mostró encantado e ilusionado al conocer nuestra propuesta sobre acogerle, junto a su familia -seis personas en total-, en Getafe», detalla el instructor.

Así, el martes por la tarde metían al improvisado «intérprete» Mohamed en un avión con destino a Múnich con el único propósito de traer consigo primero al padre y a su pequeño. A la vuelta, descartaron subirse a un avión por problema de papeles pero barajaron la opción del tren. Y así lo hicieron. Una alegría añadida les abordaría a su paso por París: su hijo Mohamad se unía a ellos.

Todos los gastos de la familia los asumirá CENAFE hasta «comprobar que son independientes». Tal como apunta Miguel Ángel Galán, Osama empezará con un cargo de administrativo hasta que aprenda el idioma. Pero después, se le buscará un equipo para que pueda ser entrenador de fútbol «como lo era en su país». La vida del nuevo huésped del municipio tendrá un inesperado giro de 360 grados:ahora se instalará em Getafe y, desde el minuto uno, respirará fútbol arropado por su gente y por el resto de entrenadores. Los vecinos les esperan con los brazos abiertos para que su sueño europeo vuelva a coger fuerza.