El templete dedicado a Alejandro Lassalle
El templete dedicado a Alejandro Lassalle - abc

La huella masónica del cementerio de San Isidro de Madrid

Una tumba pagana destaca en medio de en un cementerio cristiano. Se trata del templete con los restos de Alejandro Lasalle, cuñado de Canalejas

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El cementerio de San Isidro (Paseo de la Ermita del Santo s/n) un camposanto cristiano donde existe una tumba, no sólo completamente laica, sino presumiblemente masona. Es un hermoso templete de Alejandro Lasalle en el que lo primero que llama la atención es que no hay ni una sola cruz. Coronándolo hay un cenotafio similar al de un fresco del Ateneo. [Descubre la sede de los masones de Madrid, en imágenes]

A cada lado de la puertezuela hay una columna en cuyo capitel brotan unas granadas, fruto que representa la expansión de las semillas de la doctrina por el mundo. Pero el detalle que le da un aire definitivamente distinto a esta tumba, y que hace que no pueda pasar desapercibida entre tanta lápida católica, son las dos largas hojas de acacia grabadas en las jambas del edificio. La acacia es la madera en la cual se construyó el arca de Noé, material incorruptible según se cuenta. Es también uno de los más importantes símbolos masones.

Otro detalle curioso es que el fallecido es cuñado de José Canalejas. Aunque él no fue masón, sí que lo fueron muchos hombres ilustres de la Historia de España, como Sagasta, Benlliure, Espronceda o Azaña.

Las huellas madrileñas de la Masonería no están ocultas, pero tampoco suelen aparecer en las guías turísticas. Porque como se suele decir, esta logia no es una asociación secreta, sino discreta. La masonería surgió en la Edad Media y sigue aun viva y pujante, en un momento presumiblemente dulce, porque por primera vez en mucho tiempo, no está perseguida ni penada. Muchos políticos en activo se declaran masones, y de hecho el Gran Maestro de la Logia Española es un diputado de las Cortes. Al contrario de lo que comúnmente se cree, no se trata de una secta ni de una religión con objetivos conspiratorios, sino de una asociación fraternal dedicada al debate. Todo el secretismo derivado de sus ritos proviene de la época en la que estaba prohibida este tipo de asociación.