Rajoy y Aguirre, en un primer plano a la izquierda, cogiendo empanada para su cena navideña
Rajoy y Aguirre, en un primer plano a la izquierda, cogiendo empanada para su cena navideña - ángel navarrete
CENA DE NAVIDAD DEL PP DE MADRID

Rajoy alaba a Aguirre y a González pero no despeja la incógnita de los candidatos

El jefe del Gobierno acudió a la cena de Navidad del PP madrileño y lanzó un guiño a su líder y al presidente regional, que le pidió zanjar las «incertidumbres»

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Presuntos alcaldables, posibles candidatos, militantes inquietos y morbo. Mucho morbo que se dio cita ayer en el polideportivo Antela Parada de Alcobendas en el que anoche se celebró la ya tradicional cena de Navidad del PP de Madrid. Una cita que despertó una gran expectación –con más de un centenar de medios acreditados–, marcada por la ausencia aún de candidatos oficiales para las elecciones de mayo de 2015. Un hecho que «preocupa» a la formación madrileña, que «no entiende» esta demora.

El presidente del Gobierno Mariano Rajoy, que acudió un año más, no se salió del guion. Sin embargo se leyó entre líneas, o palabras, un guiño a Ignacio González y a Esperanza Aguirre que lejos de despejar las incógnitas sobre los candidatos alimenta el «juego» de las quinielas. Un gesto, el único interpretable en este sentido, que fue comentado entre el millar de militantes y simpatizantes que compartieron velada con consejeros, senadores, diputados nacionales y regionales, portavoces populares, alcaldes y dirigentes de la formación.

«De cara a 2015 se presenta un camino con dificultades», manifestó el presidente, encargado de cerrar la ronda de discursos que inició el alcalde anfitrión, Ignacio García de Vinuesa. La tarea pendiente del PP en los próximos meses es «recuperar puerta a puerta, casa a casa, la confianza perdida en los ciudadanos», dijo el regidor antes de que Rajoy elogiara las figuras del líder del Ejecutivo regional y de la presidenta del PP de Madrid.

«Son gente que da la talla» en «un bastión de solidaridad para los españoles como es Madrid», afirmó haciéndolo extensible a Ana Botella. Se sentó en la mesa con ellos. La presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre, a su izquierda; el presidente de la Comunidad, Ignacio González, a su derecha. «Han gestionado con el mayor rigor en tiempos de dificultad y han tenido coraje y determinación sin importarles lo que dijeran de ellos», alabó. «Que nadie lo dude. Cuando los políticos hacen las cosas bien, los ciudadanos se lo reconocen», recalcó frente a las «improvisaciones, frivolidades y principios propios de doctrinarios anticuados», dijo en referencia a Podemos.

Perdón por la corrupción

Alabanzas que no impidieron que el líder del Ejecutivo nacional aprovechara la ocasión para volver a pedir perdón por la corrupción. «Hemos cometido errores, pero no son trasladables a la inmensa mayoría del PP». No obstante, se mostró rotundo ante el futuro: «Tened la certeza que de cara a 2015 nos va a ir bien, creedme», afirmó. «Estamos preparados e ilusionados, con capacidad para contar lo que hemos hecho», prosiguió. Y añadió: «Somos el partido con el que España pasó de la crisis a la recuperación». Una luz al final de túnel que dijo que existe pero sin quitar la vista de encima del «peor enemigo de España»: el desempleo. Sin embargo, destacó que el país crece más que Alemania e Italia y el conjunto de Europa: «Algo habremos hecho bien los españoles».

Aguirre fue la segunda en tomar la palabra. «Éste ha sido un año duro para el PP», expuso en referencia a la operación Púnica. «Siento rabia y vergüenza por no haberlos detectado antes», dijo en alusión a los alcaldes y miembros del PP imputados. Tras felicitar a los 140 alcaldes populares de la región —de los que dijo que lo están haciendo «razonablemente bien gobernando en la escasez»—, personalizó su enhorabuena en Botella. También en González, que ha logrado posicionar a Madrid a la cabeza de la recuperación económica, y a Rajoy, por los resultados que están obteniendo en la «lucha contra la crisis». «Sin triunfalismos, pero también sin derrotismos, podemos decir que la luz empieza a verse al final del túnel», matizó.

El «peligro» de la izquierda

«Nos esperan varias citas electorales que van a ser transcendentales», arguyó sobre la cercanía de las municipales y autonómicas, ante un «panorama político muy inquietante», apuntó. «Sobre todo en la izquierda», dijo señalando al PSOE, que «no se aclara en nada», mientras que IU «va dando tumbos, a la espera de ser engullida por los comunistas bolivarianos de Podemos». Le siguió Botella, quien no concurrirá a los próximos comicios, y destacó de su partido una gestión «en el peor momento económico de nuestra historia».

En la línea del discurso de Aguirre habló el presidente regional quien alertó del «peligro de los pactos de izquierda para derribar al PP». «Pedro (Sánchez) no descarta unirse con Pablo (Iglesias), aunque sea para llevarnos a la Edad de Piedra, al pozo de ZP o al comunismo rancio del chavismo», remarcó. Y añadió: «Y con la nueva lideresa de IU ( Tania Sánchez) a modo de Vilma, llamando a la puerta como en los Picapiedra». Además. volvió a incidir en que es momento de «despejar incertidumbres» y «hablar de lo que nos jugamos». «El futuro para Madrid y para España es el PP», sentenció.