Elecciones europeas: el PP logra su triunfo más amargo y el PSPV su peor derrota
Imagen de Fabra a su llegada a la sede del PPCV en la noche de ayer - efe
POLÍTICA

Elecciones europeas: el PP logra su triunfo más amargo y el PSPV su peor derrota

Fabra logra tres puntos más de apoyo que la media nacional de los populares pero al tripartito ya le salen las cuentas

ALBERTO CAPARRÓS/MANUEL CONEJOS
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El PP se mantiene como la formación más votada en la Comunidad Valenciana. Los populares suman vientiún victorias consecutivas, pero la de ayer fue la más amarga desde 1993.

En la segunda región que ha tenido un mayor índice participación en las elecciones europeas, los populares valencianos sucumbieron, al igual que el PSPV, frente a la irrupción del voto de izquierdas -con la sorprendente entrada de Podemos que afectó especialmente a Compromís-.

El resultado de ayer supone un serio aviso para los populares, porque de replicarse el resultado dentro de año el tripartito accedería a la Generalitat. En un nuevo escenario político que predice las Cortes Valencianas más heterogéneas de la historia tras las elecciones de 2015, Fabra afronta una larga precampaña de doce meses con la presión de ir en cabeza pero haber perdido gran parte de la ventaja de que gozaba, por lo que cita de ayer debe servir a los populares valencianos para configurar una estrategia que les permita recuperar la parte del voto desecantado que ayer le abandonó y evitar que el PSPV más débil y en precario de la historia llegue al Consell.

Los valencianos convocados ayer a las urnas -3,6 millones- mostraron un interés menor por las elecciones europeas que hace cinco años al quedarse la participación en un 49,42% (52,80 en 2009) lo que supone 3,84% por encima de la media nacional. El dato no esconde la alta abstención, aunque la región fue la segunda con más porcentaje de votantes en España sólo por detrás de La Rioja (49,83%).

El sentido de esos votos fue mayoritariamente a parar a manos del PP con poco más de 507.000 votos (375.000 menos que en 2009). Ahora bien, esta cifra que supone un apoyo del 29% de los votantes es la más baja desde las elecciones locales del año 1991 cuando los populares obtuvieron en la región un 27% de apoyo.

El Everest del PPCV

El balón de oxígeno para el presidente regional del partido, Alberto Fabra, para lo que resta de legislatura no llegó en la votación de ayer. Sí en términos absolutos pero no en proyección para las elecciones autonómicas y locales de dentro de un año donde una extrapolación de lo sucedido en la jornada europea supone que el tripartito eventual para 2015 casi le duplica en votos.

Esa distancia sideral se encuentra en la alta abstención de los votantes del PP y en su refugio en otras opciones como UPyD y Ciudadanos. Fabra tiene ante sí un reto descomunal, subir el Everest, como es recuperar en apenas once meses el suelo electoral. La valoración positiva es que está 3 puntos por encima de la media nacional del partido pese a gobernar en plena crisis.

El bipartidismo quedó ayer gravemente herido en la Comunidad que se convirtió en una suerte de escenario político italianizado con una dispersión del voto imprevisible hace tan solo un lustro.

Y es que el PSPV que lidera Ximo Puig con 376.00 votos sacó el peor resultado de su historia. Como el PP, padeció una sangría de votos -nada menos que 330.000- y observa como ha pasado de obtener un 21% de los apoyos y perder así 16 puntos respecto a la cita de 2009.

Estas cifras dejan a Puig en una situación de «debilidad» a la hora de confeccionar un tripartito con EUPV y Compromís, cuya suma ayer de apoyos era superior al 18%. El portavoz de Compromís, Enric Morera y Marga Sanz tendrán así una posibilidad de poner sus condiciones a la hora de formar un partido multicolor en 2015.

EUPV se convirtió de hecho ayer en la tercera fuerza más votada con el 10,3% de los votos (180.000) y Compromís, de la mano de Equo un 7,9% con más de 138.000 votos.

El panorama político en la Comunidad, al margen de los dos partidos mayoritarios duramente castigados y de los dos socios potenciales del PSPV, confirmó ayer una irrupción sorprendente, por su fuerza, como es Podemos. La formación de Pablo Iglesias logró el 8,2% de los apoyos y más de 143.000 votos con una campaña de redes sociales y una posición ideológico a la izquierda de EUPV pero con un poso más «moderno».

UPyD en tierra de nadie

Y junto a ellos el partido que se presumía bisagra para 2015, UPyD, también tuvo un crecimiento de 100.000 votos y se sitúo en el 8,4% con más de 147.000 votos. Sin embargo no parece que vaya a tener ese papel relevante, pues se ha quedado a la altura de EUPV, Compromís y Podemos y en una zona ideológica que es «tierra de nadie».