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A bordo del 'Costa Concordia'

Dos jóvenes asturianos recogieron en imágenes un excepcional recorrido por el barco en el que se embarcaron en 2007

GIJÓN Actualizado:

“Estuve en 'shock', me quedé flipada, ¡Ése era mi barco, el de mi viaje de novios! No te lo imaginas porque es como si se hubiese hundido una ciudad”. El pasado 13 de enero Elena González Menéndez se quedó paralizada cuando vio el nombre del crucero que había naufragado en el Mediterráneo. Su marido, Ruben García Pessoa, sentía la misma sensación.

Elena y Rubén viven en Candás y tienen una niña de tres años. Se casaron el 15 de abril del 2007. Aunque a Elena no le hacía mucha gracia viajar en barco durante su luna de miel porque temía marearse, finalmente decidieron hacer el crucero por el Mediterráneo de ocho días que ofertaba la empresa Costa Cruceros a bordo del lujoso ‘Costa Concordia’. Era el mejor buque del momento. Había sido botado hacía solo seis meses cuando se embarcaron, y no solo en la agencia, sino también algunos de sus amigos les aseguraron que sería un viaje inolvidable. Era su primera travesía y quisieron inmortalizarla. Cámara en mano, grabaron todos y cada unos de los rincones del impresionante buque de un peso cuatro veces superior al 'Titanic'. No hacía falta subir a bordo para que resultase impresionante. Elena y Rubén bromeaban desde la dársena con la situación de su camarote.“Si se hunde, seremos los últimos”.“Graba, graba ese -se escucha a Rubén señalando a uno de los botes salvavidas- que ahí vamos a volver”. El vídeo resulta todavía más impactante tras la tragedia de la isla italiana del Giglio. Mientras recorría con su videocámara todos los rincones de la nave, a Elena se le venía a la cabeza la película ‘Titanic.’ Y recordaba a Kate Winslet cuando se sirve de un silbo para que la recaten. “Yo llevo un silbato, por si acaso…”, se escucha decir a la joven asturiana.

El costa ‘Costa Concordia realizaba un circuito con escalas en Barcelona, Mallorca, Túnez, Malta, Palermo, Citavechia, Savona y vuelta a Barcelona. En total ocho días de viaje en siete ciudades diferentes.

A Elena y Rubén el lujoso barco los dejó atónitos desde su llegada. Ella se quedó perpleja con el 'minicentro' comercial del barco “una de la de las cosas que más me impresionó fueron las tiendas, una planta entera de tiendas dentro del barco”. Pero el ‘Costa Concordia’ era famoso también por todas sus piscinas, el tobogán gigante, los solariums, las pistas de tenis... Un barco sorprendente “con un servicio impecable”, según el matrimonio. “Sajunto, encargado de nuestra habitación, cada vez que salíamos entraba a hacernos la cama y a recogerlo todo. Daba igual que saliésemos 5 minutos cuando volvíamos todo estaba impecable”.

Aunque ambos rememoran el viaje como maravilloso, e incluso Elena asegura que “Yo me embarcaría sin pensarlo de nuevo en su gemelo, el ‘Costa Serena”, recuerda que los españoles estaban un poco marginados ya que la mayor parte de la tripulación no hablaba en español y los avisos aviso por megafonía nunca los traducían al castellano. De hecho, ambos recuerdan que no pudieron hacer el simulacro de emergencia porque ni siquiera se enteraron de que iba a llevarse a cabo, y hasta que no vieron a la gente con los chalecos salvavidas no se percataron de que estaban en mitad de un simulacro. “Nosotros seguíamos en las tumbonas al sol”.

“No habríamos sabido ni cómo llegar a la habitación”

“Algunos minutos antes de zarpar tendrá lugar un simulacro de abandono del barco para la familiarización con el procedimiento en caso de emergencia. Cuando escuchen la seña de emergencia general (siete sonidos breves y uno largo) deberán proveerse de abrigo, sus chalecos salvavidas y dirigirse a sus puntos de reunión que se encuentran ubicados en los corredores externos del Puente 4. Conocerán el recorrido que se debe seguir y las acciones a realizar en caso de emergencia. Atención. Todos los servicios de a bordo serán temporalmente suspendidos durante este simulacro. Cada participante (adulto o niño) deberá llevar su propia Tarjeta Costa: se llevará a cabo un control al azar con un scanner de lectura óptica de la tarjeta. Gracias por la colaboración”

En dos de las paradas del viaje en el 'Costa Concordia' estaban programos sendos simulacros de rescate. En Palermo y Sovona se llevaron a cabo los ejercicios e emergencia, pero Elena y Rubén no realizaron ninguno.

El joven recuerda entre risas que de los ocho días que estuvieron en el barco ninguno de ellos consiguieron llegar a la habitación a la primera, “era todo como un gran laberinto, estaba muy mal señalizado”, asegura Rubén. “Si hubiésemos vivido una situación de emergencia creo que no tendría ni idea de a donde ir, ni como llegar a la habitación. No habríamos sabido que hacer en caso de naufragio”, completa Elena, que reconoce que en ningún momento dentro del barco sintió sensación de inseguridad, aunque recuerda que uno de los días, se levantó temporal y veía a los barcos que parecían muy frágiles en medio del oleaje, pero nunca llegó a tener esa impresión en el ‘Costa Concordia’. “En ningún momento sentí miedo”, asegura.

En la misma situación idílica se encontraban las 4.229 personas a bordo del mismo barco tres años y medio después. A las 21.41 un fuerte golpe de mar desencadenó un drama.