Hillary Clinton, durante su comparecencia sobre la filtración de WikiLeaks esta semana - AFP
el «cablegate» de wikileaks

Más de 3 millones de personas accedieron a la red que permitió las filtraciones

EE.UU. «desenchufa» la red militar SIPRNet, creada tras los atentados del 11-S para que las agencias gubernamentales pudieran compartir secretos

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La diplomacia estadounidense se asombra porque más de 120.000 trabajadores puedan acceder a las instalaciones nucleares paquistaníes. Una muchedumbre que despierta temores en Washington sobre la seguridad del arsenal atómico en esa parte del mundo. Ahora, tras las filtraciones de WikiLeaks que han puesto en jaque al Departamento de Estado, también sabemos que más de tres millones de personas llegaron a acceder a la red militar SIPRNet. Repito: más de seis millones de ojos. Entre ellos los del soldado Bradley Manning, el chaval de 23 años (hoy en una prisión militar de máxima seguridad) que presuntamente descargó los documentos secretos que pasó a Wikileaks en un disco borrado de Lady Gaga, embajadora de los militares gays.

"Hillary Clinton y varios miles de diplomáticos en todo el mundo van a sufrir un ataque al corazón cuando se levanten una mañana y descubran que todo un almacén de mensajes clasificados está disponible al público", escribió Manning al otro hacker de esta historia, Adrian Lamo, que lo delató a las autoridades estadounidenses después de que el militar le confesara la bomba que tenía entre manos.

Y mientras los medios estadounidenses especulan sobre las razones de Manning para traicionar a su país, moviéndose entre la teoría del tipo tímido con problemas para relacionarse o el genio de la informática que no encajaba en el Ejército por su condición homosexual, Hillary y su equipo condenan la filtración con muy mala cara y toman medidas para evitar otra vergüenza.

Desenchufan la red secreta del Pentágono

"¿Qué acción debemos tomar?", preguntó la Casa Blanca cuando la secretaria de Estado informó del "cablegate". La respuesta, según cuentan en uno de los blogs de la revista Time, la dio un hombre del equipo de Clinton, Patrick Kennedy: hay que desenchufar SIPRNet (Secret Internet Protocol Router Network), la red militar creada tras los atentados del 11-S para que las agencias gubernamentales pudieran compartir secretos, e intentar evitar así otro atentado.

Esa ha sido una de las primeras medidas tomadas en Washington tras la publicación de los 250.000 cables diplomáticos, la tercera megafiltración de información clasificada en nueve meses, que está obligando al Gobierno a reconsiderar cómo compartir información clasificada.

El Departamento de Estado ha desconectado pues la red militar informática de su base de datos de cables diplomáticos. "Hemos restringido temporalmente la conexión entre nuestra base de datos y una red clasificada", señaló el portavoz P. J. Crowley, aunque sin revelar el nombre de la red en cuestión. Poco después, una fuente del Gobierno señaló que se trata de SIPRNet, la red de comunicación más grande del Departamento de Defensa para el intercambio de información clasificada y secreta, de la que Manning supuestamente habría descargado los cables diplomáticos divulgados por Wikileaks.

Para mejorar el flujo de información

Después de los ataques del 11-S, el Congreso y la Casa Blanca querían mejorar el flujo y el intercambio de información entre los diferentes servicios de inteligencia del Gobierno de EE.UU. y sus agentes y estaciones en todo el mundo.

El Departamento de Estado se creó la base de datos "Net-Centric Diplomacy" (NCD), donde almacenó información clasificada hasta el nivel de 'top secret', y las agencias del Gobierno tenían acceso a la documentación a través de sus propios sistemas seguros, en el caso del Pentágono mediante el SPIRNet, que se desarrolló en 1995.

La semana pasada, tras recibir autorización de la Casa Blanca, el Departamento de Estado desconectó temporalmente el SPIRNet del NCD.

El Pentágono se pone las pilas

Por su parte, el Pentágono asegura estar corrigiendo activamente las deficiencias del sistema y las normas de acceso y seguridad. En cualquier caso, no está totalmente desconectado de la base de datos del Departamento de Estado. Un sistema separado de transmisión de información altamente secreta, el "Joint Worldwide Intelligence Communications System" (JWICS), todavía está conectada al NCD, según Time.

Wikileaks no ha revelado su fuente, pero el departamento dirigido por Robert Gates sospecha que Manning se conectó a SPIRNet. Para poder entrar a estos sistemas, el personal autorizado necesita disponer de claves y pasar por otras medidas de control, como el acceso físico.

Cuando descargó los documentos que él mismo describió como "la mayor filtración de datos de la historia estadounidense", Manning, analista de inteligencia, estaba destinado en la Base Operativa Avanzada Hammer, a unos 60 kilómetros al este de Bagdad. Allí tenía acceso a dos redes clasificadas del Gobierno estadounidense: SPIRNet y Joint Worldwide Intelligence Communications System.

Manning fue detenido a finales de mayo tras la denuncia de Lamo y enviado a una base militar en Kuwait antes de aterrizar en Virginia. El Pentágono presentó ocho cargos contra él el pasado 5 de julio.