El descuidio de la OTAN

Es más fácil que la OTAN intervenga en el Cáucaso o en el Punjab que en Ceuta y Melilla en caso de que Marruecos hiciera una «Marcha Verde»

ALBERTO SOTILLO
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El galáctico debate de la OTAN sobre el escudo antimisiles es muy interesante. Como lo es que se quiera asociar a Rusia al proyecto, y que éste no pase de ser una broma en tiempos de crisis, ya que nadie está en condiciones de pagar los millones de euros que cuesta cada nuevo cachivache del invento. Muy interesante también el renovado concepto estratégico de la Alianza. Pero, a la hora de la verdad, no está nada claro que la seguridad de España esté plenamente garantizada por la OTAN en su flanco más vulnerable: en sus fronteras con Marruecos.

El Artículo Quinto de la Alianza —el de defensa mutua en caso de ataque— no se aplica a Ceuta y Melilla. Es esta una omisión que los sucesivos gobiernos se han esforzado en olvidar. Ni cuando España ingresó en la estructura militar ni en las sucesivas revisiones de la estrategia de la Alianza se quiso destapar ese «descuido». Se comprende tal prudencia en los tiempos del referéndum y el OTAN, de entrada no. Pero se entiende menos que, después de 28 años, asistamos con entusiasmo a controversias galácticas y sigamos haciéndonos los desentendidos en lo que de verdad nos interesa. Ni el más mínimo interés en suscitar al menos un debate sin prisas.

Tras la caída de la URSS la OTAN actúa con la presunción de que no hay a la vista ningún peligro de aplicar el Artículo Quinto en su territorio. Y para que así sea, ha hecho de sus relaciones con Rusia su misión prioritaria. De ahí también su interés en asociarla al escudo. En cambio, las relaciones con el Magreb siguen en el limbo de la retórica. No es lo mismo Marruecos que Rusia, se apuntará. No, por supuesto. El caso es que será mucho más fácil que la OTAN intervenga en el Cáucaso, en Waziristán o en el Punjab que en Ceuta y Melilla en caso de que Marruecos hiciera una «Marcha Verde» sobre ambas ciudades.