Berlusconi no logra esquivar su juicio por prostituir a menores

Berlusconi no logra esquivar su juicio por prostituir a menores

El tribunal de Milán rechaza la suspensión del proceso más dañino para «Il Cavaliere»

ROMA Actualizado:

Silvio Berlusconi pierde el primer asalto en el largo combate que se prevé en el caso Ruby, un juicio que se ha convertido en una pesadilla para «Il Cavaliere». De los 24 procesos generados por la saga de Berlusconi, el que se reabrió ayer en Milán, sin la presencia del primer ministro italiano, es sin duda el que más le preocupa. Está acusado de dos delitos: abuso de poder y de pagar para prostituirse cuando era menor de edad a la marroquí Ruby «robacorazones».

Las escuchas telefónicas han resultado bastante nocivas para el primer ministro. Pero una cosa son esas conversaciones grabadas y otra los testimonios en directo de una serie de jovencitas y prostitutas desfilando, ante los jueces y periodistas de medio mundo, para contar tórridas escenas como sacadas directamente del guión de una película porno. Un espectáculo que el primer ministro italiano quiere evitar a toda costa. Por eso sus abogados pidieron ayer la suspensión del juicio hasta el 15 de enero del 2012, es decir, una semana después de que se pronuncie el Tribunal Constitucional sobre el conflicto de atribuciones entre poderes del Estado. Pero el tribunal de Milán no aceptó esa petición y el juicio se reanudará el 22 de octubre.

De todas formas, las esperanzas de Berlusconi están puestas en la Corte Constitucional y en el Parlamento. Mediante un golpe de mano, «Il Cavaliere» logró en el pasado mes de abril que la Cámara de Diputados aprobara una moción parlamentaria negando legitimidad al Tribunal de Milán para juzgar al primer ministro y pidió al Tribunal Constitucional que traslade el caso Ruby al Tribunal de Ministros. Si la Corte Constitucional decide en febrero que el delito de abuso de poder es competencia del Tribunal de Ministros, la Cámara de Diputados en la que Berlusconi cuenta con la mayoría negaría seguramente la autorización para procesar al primer ministro. Para intentar salvarse de este proceso, a Berlusconi no le ha importado crear un conflicto entre poderes del Estado y causar la humillación de los parlamentarios del centro derecha, quienes tuvieron que dar por buena la historia increíble —risible— que contó Berlusconi sobre su llamada telefónica a la comisaría de Milán para liberar a Ruby, quien había sido detenida por robo. Il Cavaliere dijo que Ruby era sobrina del ex presidente egipcio Mubarak y debía ser puesta en libertad para evitar un conflicto diplomático.

Paralelamente, también ayer en otra sala del tribunal de Milán, se decidía el procesamiento, a partir del 21 de noviembre, de los tres personajes encargados de organizarle las fiestas a Berlusconi y llevar prostitutas: la diputada lombarda Nicole Minetti, de 31 años; el periodista Emilio Fede, 80 años; y el agente de espectáculos Lele Mora.