Funeral en Siria por un kurdo muerto en enfrentamientos con Daesh
Funeral en Siria por un kurdo muerto en enfrentamientos con Daesh - AFP

Los últimos yihadistas de Raqqa negocian su rendición para ser evacuados

Pretenden evacuar en autobuses junto a civiles que usarían de escudos humanos

MIKEL AYESTARAN
CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

El grupo yihadista Daesh ya no pelea hasta la muerte y ha arrojado la toalla en Raqqa, donde sus milicianos negocian la rendición de lo que fue la capital en el lado sirio del califato. Fuentes locales confirmaron a la agencia Reuters que los yihadistas tratan de pactar con la mediación de los líderes tribales una evacuación de los civiles que retienen, en la que ellos también quieren formar parte del convoy. Todos saldrían en los mismos autobuses de la ciudad para posteriormente liberar a los civiles, a los que quieren usar como escudos humanos, y los combatientes se dirigirían a un lugar sin concretar. Los activistas del grupo Raqqa Is Being Slaughtered Silently (Raqqa está siendo masacrada en silencio) informaron en su página de Facebook de la llegada de «decenas de autobuses», lo que podría significar el inminente inicio de esta evacuación.

El coronel Ryan Dillon, portavoz de la coalición que lidera Estados Unidos, reveló que «unos 100 combatientes» ya se rindieron el viernes y, según sus datos, podrían quedar 200 o 300 seguidores del «califa» más en una ciudad que antes de la guerra tenía 200.000 habitantes y que después de tres meses de combates ha quedado reducida a escombros. Las Fuerzas Democráticas Siria (FDS), la alianza donde la fuerza principal es kurda y que cuenta con el respaldo estadounidense, confirmaron la existencia de las negociaciones y anunciaron «la victoria final en Raqqa en un plazo de 24 o 48 horas».

Las evacuaciones de yihadistas son una práctica habitual en Siria, pero la última, que se realizó en la frontera libanesa tras un acuerdo entre Hizbolá y Daesh, fue criticada por la coalición internacional. En el caso de Raqqa, el coronel Dillon aseguró que ellos no toman parte directa en las conversaciones, pero quiso aclarar que para EE.UU. resultaría «inaceptable» la salida de milicianos de Daesh y exigió su «rendición incondicional». Si Mosul fue el gran símbolo del «califato» por su valor cultural e histórico en el mundo árabe, Raqqa ha sido desde el verano de 2014 la auténtica capital de la crueldad de un grupo que realizó aquí la mayor parte de los asesinatos que grabó y difundió a través de las redes sociales.

Avance del Ejército sirio

Además de los kurdos, con apoyo de EE.UU., el Ejército sirio y sus aliados también combaten a Daesh y lograron liberar Al Mayadin, localidad próxima a la frontera con Irak y punto clave desde el que poder avanzar hacia el valle del Éufrates. Esta zona desértica se ha convertido en el último refugio para unos yihadistas que sufren derrota tras derrota en los últimos meses y que han cambiado de estrategia y ya no combaten hasta la muerte, como lo hacían hasta la pérdida en julio de Mosul. Tanto los combatientes de Irak, como los de Siria, se repliegan a esta zona en la que podría producirse el combate final contra el «califato».