James Mattis escucha a Donald Trump
James Mattis escucha a Donald Trump - EFE

Dimite el general Mattis, opuesto a la salida de tropas de Siria de Trump

El secretario de Defensa había chocado con el presidente en cuestiones clave, como el mantenimiento de la buena relación con la OTAN, pero la decisión sobre Siria colmó su aguante

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

«Yo sé más que los generales sobre Daesh». Fue una de esas declaraciones extravagantes de Donald Trump en campaña electoral, que consumían las portadas antes de que, al día siguiente, otra proclamación grandilocuente -o un insulto- se comiera la atención. Trump se ha encargado de demostrar que el personaje de la campaña no es muy diferente al de la Casa Blanca. La defensa nacional no es una excepción, y esta semana ha insistido en aquella frase electoral: su secretario de Defensa, el célebre general del cuerpo de Marines Jim Mattis, ha dejado el Gobierno, un día después de que Trump anunciara, de forma intempestiva, la retirada de las tropas estadounidenses de Siria.

Mattis, como muchos altos cargos de defensa y seguridad nacional, estaba en contra de la decisión. Frente a la opinión de Trump, que declaró la victoria contra Daesh en el anuncio, el Pentágono considera que ni el grupo terrorista islámico está vencido, ni la salida del ejército es conveniente para un país desestabilizado donde Rusia, Irán y el Gobierno de Bashar al Assad ganarán poder tras su marcha.

Mattis acudió ayer por la tarde a la Casa Blanca para tratar de convencer a Trump en un esfuerzo de última hora para que reconsiderara la decisión, según ‘The New York Times’. La negativa del presidente decidió la dimisión del secretario de Defensa.

Mattis no escondió la crítica al presidente en su carta de dimisión. «Nuestra fortaleza como nación está unida de forma inextricable a la fortaleza de nuestro sistema de alianzas», dijo sobre los socios tradicionales de EE.UU., como los países de la OTAN con quien Trump ha sido muy agresivo. «De forma similar, creo que debemos ser resolutivos e inequívocos con los países cuyos intereses están en tensión con los nuestros», añadió, con referencia específica a China y Rusia, con quien Trump ha sido más laxo. «Usted tiene el derecho de tener un secretario de Defensa con una visión más alineada a la suya en esta y otras cuestiones».

Trump tuvo palabras de agradecimiento en los mensajes por Twitter en los que anunció la marcha de Mattis, pero citó entre sus grandes logros «la compra de nuevo equipamiento militar» y su ayuda para que los aliados «paguen su parte» en gastos de defensa. La verdadera labor de Mattis, sin embargo, fue meter en cintura al presidente en cuestiones de política exterior y de defensa, en las que han chocado muchas veces: la alianza con la OTAN, el control de la escalada militar en Corea del Norte o el escrutinio a Rusia como rival militar y estratégico.