El presunto terrorista
El presunto terrorista - REUTERS

El terrorista de Estocolmo anunció el atentado un día antes en Telegram

«Mañana por la tarde quiero encontrar un vehículo grande para atropellar a la gente», escribió en un chat de simpatizantes de Daesh y después del ataque se lamentó de haber matado «a unos pocos»

BERLÍNActualizado:

El principal sospechoso del atentado de Estocolmo, un uzbeco de 39 años, ha sido identificado como Rakhmat Akilov por los diarios suecos «Aftonbladet» y «Expressen». También se ha filtrado que el sospechoso había anunciado el atentado un día antes en la red social Telegram: «Mañana por la tarde quiero encontrar un vehículo grande para atropellar a la gente», escribió el jueves en un chat frecuentado sobre todo por tayikos que simpatizan con Daesh. El terrorista que el pasado viernes asesinó a cuatro personas con un camión de reparto se lamentó poco después del atentado -en un chat de simpatizantes del Daesh- de haber matado solo a «unos pocos».

Al mediodía del viernes un hombre con pasamontañas robaba en el centro de Estocolmo un camión de reparto de cerveza sueca Spendrups mientras su conductor descargaba. Minutos después arrollaba a los transeúntes de la popular arteria comercial Drottninggatan (calle de la Reina) en el centro de la capital sueca empotrando finalmente el vehículo contra los escaparates de la popular tienda Åhléns y provocando un incendio. En un sangriento recorrido de 550 metros, el terrorista dejó cuatro muertos: tres adultos -un sueco, un británico y un belga- y una niña sueca de once años que volvía a casa desde el colegio. De las nueve personas que siguen hospitalizadas, seis de ellas -incluido un menor- están fuera de peligro y dos en cuidados intensivos.

Orden de expulsión

El sospechoso detenido horas después del ataque en una tienda de Märsta, a cuarenta kilómetros de Estocolmo, solicitó asilo en 2014, solicitud que en junio de 2016 fue rechazada. A la vista de que no abandonó voluntariamente el país, la Policía lo buscaba desde febrero para hacer efectiva la orden de expulsión que recibió en diciembre dándole cuatro semanas para dejar el país. La agencia de inteligencia sueca (Säpo) habría investigado al presunto atacante, pero no encontró conexiones terroristas o de militancia yihadista. De hecho, este cuarto atentado por atropello, después de los de Niza, Berlín y Londres, es el único que el Daesh aún no ha reivindicado.

El uzbeco le pregunta a su «colega» en el chat sobre «cómo hacer una bomba» para la que ya dispone de «cerillas, acetona, gas para recargar mecheros, mecheros y tornillos»

La web rusa Politonline.ru ha publicado extractos de las conversaciones del presunto terrorista con otros radicales rusohablantes, tras conseguirlas de los administradores del canal «Yihad» que opera en la aplicación de mensajería Telegram. Según estas informaciones, el sospechoso habría contactado con un radical tayiko al que anunció su intención de robar un «vehículo grande» para usarlo como arma contra la gente. El uzbeco le pregunta a su «colega» sobre «cómo hacer una bomba» para la que ya dispone de «cerillas, acetona, gas para recargar mecheros, mecheros y tornillos».

«El camión se desvió»

La conversación continúa el viernes, tras el atentado. A la pregunta de «¿cómo estás?», el uzbeco responde lamentando haber matado a muy poca gente: «Mal, he atropellado solo a unos pocos en el centro de Estocolmo, el camión se desvió». El terrorista dice que grabó un vídeo del atentado y explica que está en el aeropuerto y que tiene intención de «huir» de Suecia, aunque en realidad se encontraba en la localidad de Märsta, donde fue detenido.

Suecia ha reforzado los controles fronterizos durante diez días para impedir que «eventuales colaboradores puedan abandonar el país»

El atacante ha asegurado haber recibido órdenes directas de Daesh desde Siria y reclamó el cese de los bombardeos en ese país, según el «Aftonbladet», que no cita fuentes. El presunto terrorista vivía según los medios locales en el suburbio de Sollentuna con otros compatriotas. La policía ha confirmado que se realizó un registro en ese barrio, realizando varias detenciones; también en una empresa de saneamiento, donde el sospechoso trabajó varios meses.

Suecia ha reforzado los controles fronterizos durante diez días prorrogables para impedir que «eventuales colaboradores puedan abandonar el país», ha indicado el ministro de Interior Anders Ygeman.