El sistema eléctrico español, un ejemplo para el mundo

La red nacional es de las más seguras, por lo que es muy difícil que se produzca un apagón como el de Argentina

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La red de transporte de electricidad está gestionada en España por Red Eléctrica (REE), compañía privada que aún mantiene una participación del Estado del 20%. Consta de 44.000 kilómetros de líneas de alta tensión y más de 5.500 subestaciones, lo que forma una red mallada, fiable, segura y con unos índices de alta calidad. El tiempo de interrupción medio en 2018 fue de tan solo 0,5 minutos.

Por eso, las instalaciones de REE en Madrid son visitadas por numerosas delegaciones internacionales para estudiar el sistema eléctrico español. Chile, Francia y Japón son los países que más se han interesado por conocer la gestión de REE.

Ese interés se ha acentuado en los últimos meses porque el sistema español ha sabido integrar la generación de las energías renovables, un desafío tecnológico muy importante.

Todo ello se realiza desde la sala de control de REE, donde se sigue en una enorme pantalla y en tiempo real la producción eléctrica de cada central así como la demanda existente en cada momento las 24 horas del día. Hay que recordar que como la electricidad no se puede almacenar, es imprescindible casar en cada minuto la oferta con la demanda.

Esta sala de control es uno de los lugares más vigilados en nuestro país y cuenta con un duplicado «secreto» por si hubiera algún problema.

Por todo ello, es muy difícil que en España se produzca un apagón como el ocurrido en Argentina y Uruguay.

Entre otros motivos, porque REE invierte más de 4.500 millones de euros en mantener y mejorar la red eléctrica entre 2015 y 2020. Por ejemplo, ha empezado a revisar con drones ciertas líneas de alta tensión y también utiliza helicópteros.

Una parte importante de esas inversiones se han realizado en paralelo a la ampliación de la red de las líneas del AVE, que demandan mucha electricidad. Así sucedió hace unos años cuando aprovechando la nueva conexión del AVE entre Barcelona y París se aseguró el mallado eléctrico de la provincia de Gerona, la más deficiente entonces del país. También se ha reforzado la conexión eléctrica entre las islas Canarias y en las Baleares, y de estas con la península.

Para garantizar el sistema eléctrico y el suministro son fundamentales las interconexiones con Portugal, Francia y Marruecos, ya que dan estabilidad ante cualquier problema, como las inclemencias meteorológicas.