Agentes de la policía durante la operación en Molenbeek

Salah Abdeslam no era el objetivo

La Policía había encontrado huellas del terrorista el pasado martes en un apartamento de Forest, que pensaban estaba en desuso

ENRIQUE SERBETO
CORRESPONSAL EN BRUSELASActualizado:

Después de cuatro meses de frustraciones para las autoridades belgas, la pista del fugitivo se había vuelto a recuperar el martes en el apartamento del barrio de Forest, donde se produjo ayer un primer tiroteo. Allí se habían encontrado huellas de Abdeslam, según confirmó ayer la fiscalía. Lo sorprendente es que el terrorista más buscado de Europa no era el objetivo de la operación ni los agentes esperaban encontrar a nadie en el apartamento que tenían por una guarida en desuso. Más aún, el criminal muerto por disparos de la policía en ese tiroteo, e identificado entonces como el argelino Mohamed Belkaid, era en realidad la persona a la que los policías belgas llamaban Samid Bouzid. Se cree que era el principal responsable intelectual de los atentados de París del 13 de noviembre.

La pista de las huellas de Abdesdlam en Forest acabó convenciendo a los agentes de que esta era una de las dos personas que escaparon del cerco policial el martes.

Era la cuarta, y última vez, que los agentes fallaban en su intento de detener al único de los terroristas supervivientes

Era la cuarta, y última vez, que los agentes fallaban en su intento de detener al único de los terroristas supervivientes de aquella cadena de atentados. Se les había escapado dos veces en los controles de la autopista entre París y Bruselas el mismo día de los atentados; y al menos otra vez en el barrio de Molenbeek, donde residía, y en circunstancias no muy honorables para la policía.

Los expertos de la policía que identificaron sus huellas no podían precisar con exactitud cuánto tiempo hacía que Abdeslam había pasado por allí, pero según la prensa belga esta no era la primera vez que los agentes estaban en este apartamento, lo que presupone que tal vez se pudieron cruzar varias veces con los terroristas, sin llegar a encontrarse. La del martes era una operación que se llevaba a cabo con la policía francesa y en la misma los agentes fueron recibidos a tiros cuando se disponían a entrar en la vivienda. Dos personas huyeron y un tercero fue abatido por un francotirador. Cuatro policías, uno de ellos una agente francesa, resultaron heridos.

El entierro de su hermano

La otra pista parece haber sido el entierro del hermano de Salah, Brahim Abdeslam, cuyo cuerpo había permanecido bajo custodia desde los atentados. Las autoridades belgas y francesas autorizaron que se le diera sepultura anteayer jueves en un cementerio multiconfesional de Bruselas y, como es natural, la policía siguió atentamente los movimientos de todos los asistentes. Una de las dos operaciones que se llevaron a cabo ayer en Molenbeek tenía que ver precisamente con el domicilio familiar de una de las personas que acudieron a la ceremonia.

Según los expertos, los tres terroristas estaban preparando otro atentado

La identificación del terrorista abatido el martes, Belkaid, también ha aportado una sorpresa inesperada a la policía. Con este nombre no tenía antecedentes ni en su país de origen –Argelia– ni en Bélgica por lo que la policía estaba tratando de encajarlo en la investigación. Finalmente se da por hecho que en realidad se trata del personaje al que las autoridades belgas llamaban Samid Bouzid y que estuvo guiando desde Bruselas y por mensajes de texto a los autores de los ataques de París.

Belkaid/Bouzid estaba considerado como el instigador principal de los atentados, pero se desconocía su relación directa.

El experto en terrorismo, Claude Moniquet, afirmó ayer que, a la vista de todas las evidencias, los tres terroristas estaban sin duda preparando un atentado cuando la policía los sorprendió en el apartamento y respondieron a tiros. Tal vez ahora Abdeslam pueda aclarar muchas cosas en los interrogatorios a los que está siendo sometido.