Siria difunde vídeos con ejecuciones de «traidores» para prevenir las deserciones
Cuatro supuestos militares sirios anuncian en un vídeo subido a YouTube su deserción del Ejército - afp

Siria difunde vídeos con ejecuciones de «traidores» para prevenir las deserciones

Fuentes de la Inteligencia turca creen que el Ejército de Assad podría encontrarse «en la antesala de una desintegración»

corresponsal en estambul Actualizado:

«Te advierto que el vídeo es bastante fuerte», dice el rebelde. En la pantalla de su móvil vemos cómo dos jóvenes maniatados son forzados a tumbarse contra el suelo y degollados lentamente por un grupo de hombres, que les gritan: «¿Es ésta la libertad que queréis?». Son desertores del Ejército capturados y ejecutados en la plaza de su pueblo, delante de sus familias, nos asegura el insurgente.

«Estos vídeos los graba el propio Ejército sirio y los difunde entre la tropa, para dar ejemplo. Son bastante desmoralizantes, así que intentamos que no circulen», dice Omar Aldoumany, encargado de relaciones públicas de la Comisión de Ayuda a Siria, una organización humanitaria que coopera con el Ejército Sirio Libre. «Este video solo existe en ese teléfono, que le quitamos a un soldado», explica Omar.

«El Ejército de Assad está destruido física y moralmente», asegura un desertor

Y es que las deserciones se han convertido en un verdadero problema para la fuerzas armadas del presidente Bashar Al Assad. La semana pasada, un piloto huyó a Jordania con un caza MIG-21, en una operación aparentemente orquestada en connivencia con el ESL. Y el lunes, cuatro decenas de miembros del ejército, incluyendo a un general, dos coroneles y varios oficiales más, escaparon a territorio turco con sus familias. El grupo, de más de 200 personas en total, ha sido alojado en el campamento que el ESL mantiene en Aypadin, en la provincia fronteriza de Hatay.

«Antesala de la integración»

Fuentes de la Inteligencia turca creen que el Ejército sirio podría encontrarse «en la antesala de una desintegración», según aseguró recientemente el diario «Hürriyet Daily News». Los bombardeos cada vez más intensos contra poblaciones civiles serían a la vez una causa y una consecuencia de ello, consideran estos analistas. La semana pasada, más de 700 personas murieron en todo el país como consecuencia de los enfrentamientos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Aproximadamente un centenar eran soldados regulares.

«Muchos más desertarían si sus familias tuvieran seguridad», afirma el ministro turco de Exteriores

«El Ejército de Assad está destruido física y moralmente», asegura el general de brigada Ahmad Berro, que escapó a Turquía a principios de este mes. «Han perdido el control de aproximadamente el sesenta por ciento del país», afirma este oficial. El ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, declaró recientemente que «muchos más oficiales desertarían si se pudiese dar seguridad a sus familias».

La estrategia rebelde pasa por aprovechar la desmoralización causada por el elevado número de bajas, y ofrecerle a la tropa una salida. Muchos insurgentes tratan de contactar con sus antiguos compañeros de armas para convencerles de que se unan a ellos. Arabia Saudí y Catar han comenzado a pagar los salarios de los militares desertores, con un doble fin: incentivar a los dubitativos a que se cambien de bando, y asegurar la profesionalización del ejército insurgente, para evitar la infiltración de extremistas y aventureros.

Candidatos al ELS

Porque al ESL no le faltan voluntarios. «Quiero unirme al Ejército Libre, pero no me dejan porque no tengo entrenamiento militar», nos dice Mahmud, un joven sirio que escapó a Turquía hace una semana tras haber participado en las protestas de Damasco. «Pueden formarme, pero la cosa no es tan fácil. Los campos de entrenamiento están dentro de Siria», asegura. Algunos, como ha comprobado ABC, a apenas unos pocos kilómetros de la frontera con Turquía, pero otros están en mitad del país, expuestos a la acción del Ejército. Los líderes del ESL aseguran contar con más de 40.000 combatientes, aunque algunas agencias de inteligencia occidentales aseguran que la cifra es exagerada.