Récord de ausencias en la Cumbre Iberoamericana
El Rey, Zapatero y Trinidad Jiménez, en la XXI Cumbre Iberoamericana - efe

Récord de ausencias en la Cumbre Iberoamericana

Los plantones que más duelen a Paraguay son los de sus socios de Mercosur, Argentina, Brasil y Uruguay

carmen de carlos
enviada especial a asunción Actualizado:

La Cumbre de Asunción, de momento, pasará a la historia por haber batido el récord de ausencias de presidentes y jefes de Estado. En total son once plantones. Algunos, como Hugo Chávez y José «Pepe» Mujica, lo justifican por razones de salud. Otros, como Cristina Fernández de Kirchner, por motivos emocionales (la viudez).

Los argumentos son variados, unos comprensibles y otros difíciles de aceptar. En cualquier caso, Paraguay siente que le han dado la espalda en la cita internacional más importante de su historia, pero no sufre solo el desplante. Le acompaña España, creadora y madrina de estos foros. También José LuisRodríguez Zapatero, que tendrá una deslucida despedida de Iberoamérica.

La presidenta de Argentina se entrevistó con Fernando Lugo unos días antes en Buenos Aires. En esta ciudad le anunció que no se sentía en condiciones de asumir su agenda internacional. La tristeza, al cumplirse el pasado jueves el primer aniversario de la muerte de su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, era demasiado grande. Dilma Rousseff, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Patriota, recurrió a una coletilla reiterada en otros mandatarios, «una agenda internacional muy cargada».

La lista de presidentes ausentes con argumentos que no terminan de convencer a Paraguay la completa Raúl Castro (Cuba), Daniel Ortega (Nicaragua), Porfirio Lobo (Honduras), Laura Chinchilla (Costa Rica), Juan Manuel Santos (Colombia), Mauricio Funes (El Salvador) y Leonel Fernández (República Dominicana).

Excepciones son los casos del presidente de Venezuela, que apeló a su deterioro por las sesiones de quimioterapia a las que ha debido someterse. Y de José Mujica, de 76 años, que arrastra secuelas eternas de su paso por los calabozos de la dictadura uruguaya (1973-85). Esta semana, de acuerdo a las explicaciones oficiales, sufrió alteraciones de tensión que hicieron recomendable que no saliera de Montevideo.

El malestar con los ausentes de Asunción y la localidad aledaña de Luque —en rigor donde se celebra el encuentro Iberoamericano— se expresa con mayor irritación cuando se habla de Brasil y Argentina, socios «mayores» de Mercosur (Mercado Común Sudamericano).

Un grupo de parlamentarios paraguayos del Parlasur difundió un comunicado en el que expresaban su disgusto. «¿No será que Cristina Kirchner y Dilma Rousseff rehúyen reiterativamente su venida al Paraguay a raíz del monto de asuntos pendientes que tienen con su socio regional?», se pregunta en alusión a los bloqueos fluviales y otras asignaturas pendientes en materia de energía.

Tras calificar a ambas presidentas de «pecadoras de la integración», el comunicado, firmado por el presidente de la delegación, Alfonzo González Nuñez, considera las ausencias de los once como un desprecio. «Las excusas diversas —termina— se repiten para dar la espalda y hacer el vacío a Paraguay».

El Gobierno de Fernando Lugo procuró no caldear más los ánimos por el exceso de vacantes en la cumbre. El ministro de Asuntos Exteriores, Jorge Lara Castro, reconoció que «importa la presencia de los jefes de Estado» pero, diplomático, observó que las delegaciones cumplen, «en un mundo globalizado donde es importante coordinar políticas», dijo.

En busca de responsabilidades que expliquen el escenario y sus «vacíos», la senadora de Patria Querida Ana Mendoza de Acha puntualizó: «Es más bien una falta de respeto al presidente Lugo que al Paraguay». En este sentido, se critica al paraguayo por no haber desarrollado una política exterior que evitara esta manifestación de desprecio.

En similar sentido, fuentes españolas reconocen que, en esta edición, el Gobierno no se ha esforzado —como en las anteriores con la ex vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega— en garantizar un aforo «más completo».

Jiménez las justifica

La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, consideró «perfectamente justificadas (las ausencias). En Centroamérica, por inundaciones graves y en otros dos casos, por la celebración inminente de elecciones (Colombia y Nicaragua)». Interrogada sobre si se trataba de un desplante implícito al presidente del Gobierno por haberse ausentado en la edición del pasado año en Mar del Plata, Jiménez dijo: «La cumbre no se está celebrando en España sino en Paraguay. No creo que tenga nada que ver».

La Cumbre de Estoril mantenía hasta este viernes el récord de ausencias con ocho presidentes. El tema que convoca la de Asunción es «Transformación del Estado y desarrollo», pero los asuntos que más preocupan a Paraguay son el libre tránsito y circulación de mercancías.