Richard Ferrand, a su llegada esta semana al Palacio de los Campos Elíseos
Richard Ferrand, a su llegada esta semana al Palacio de los Campos Elíseos - REUTERS

La primera bomba fétida del Gobierno de Macron

Richard Ferrand, el hombre orquesta de su victoriosa campaña electoral, ministro de la Cohesión territorial, es sospechoso de enriquecimiento moralmente dudoso

JUAN PEDRO QUIÑONERO
CORRESPONSAL EN PARÍSActualizado:

La primera bomba fétida de la era Emmanuel Macron ha estallado a las dos semanas de su elección como presidente de la República. Richard Ferrand, el hombre orquesta de su victoriosa campaña electoral, ministro de la Cohesión territorial, es sospechoso de enriquecimiento moralmente dudoso.

Según el semanario satírico «Le Canard enchaîné», tradicionalmente bien informado, la compañera sentimental del ministro habría conseguido un enriquecimiento personal superior a los 500.000 euros, a través de un montaje tan legal como moralmente equívoco.

Según Le Canard, la compañera sentimental de Ferrand, abogada, habría conseguido alquilar a la mutua Les Mutuelles de Bretagne un local comercial gracias a un montaje que deja al descubierto aparentes complicidades.

En 2011, Ferrand presidía con éxito Les Mutuelles de Bretagne, que tomó en su consejo gestor la decisión de alquilar un local, en Brest, para ampliar sus actividades. La mutua regional sacó a subasta pública su búsqueda de un local comercial. Y… la concesión fue obtenida por la abogada Sandrine Doucen, compañera sentimental del director general de la mutua.

Hechas las correspondientes comprobaciones, resulta que Doucen consiguió el contrato de Les Mutuelles cuando aún no era propietaria del local que se ofrecía a alquilar. Una vez conseguido el contrato, la abogada compró el local, gracias a un crédito del 100% del costo del local, avalado por Les Mutuelles presididas por su compañero sentimental. Y fue pagando las letras de la hipoteca con el alquiler pagado por la misma mutua, consiguiendo una plusvalía superior a los 500.000 euros en pocos años.

Richard Ferrand no contesta la veracidad del relato de «Le Canard»: el beneficio, para su compañera sentimental, de un «modesto capital», gracias a un contrato, un aval bancario y un crédito facilitados por la misma mutua que presidía el actual ministro.

Según «Le Canard», Ferrand también empleó a su hijo como asistente parlamentario (socialista) durante varios meses. Trabajo tan aparentemente legal como el de la esposa a hijos de François Fillon, candidato eliminado en la primera vuelta de la reciente elección presidencial.

Ferrand se considera víctima de una «campaña calumniosa», estimando que las plusvalías conseguidas por su compañera sentimental fueron «totalmente legales». Visiblemente incómodo con el estallido del escándalo, Christophe Castaner, portavoz oficial del gobierno, declara: «Esto cae en mal momento. Crea una sospecha en un contexto de sospechas».

El primer proyecto de Ley del primer gobierno de Emmanuel Macron pretende «moralizar la vida pública». Veremos.