Primarias socialistas en Francia

Benoît Hamon supera a Valls en los primeros sondeos

Hamon, ex ministro de educación, resulta vencedor de la primera vuelta de las primarias socialistas, consiguiendo el 36,12% de los votos, seguido de Valls, ex primer ministro, que obtiene un 31,24%

CORRESPONSAL EN PARÍSActualizado:

El exministro de Educación Benoît Hamon y el ex primer ministro Manuel Valls encabezan el resultado de la primera vuelta de las primarias de los socialistas franceses celebrada este domingo. Ambos candidatos han sido los más votados, con un 36,12% y un 31,24% de los votos, respectivamente, en unas primarias en las que tan solo se han 942.74 votantes.

Benoit Hamon (36,12 por ciento) y Manuel Valls (31,24 por ciento) han sido los candidatos más votados en la primera vuelta de las primarias de la izquierda francesa, según los primeros resultados oficiales definitivos, con lo que todo apunta a que se enfrentarán en la segunda vuelta, prevista para el 29 de enero.

Según fuentes oficiales del PS, Arnaud Montebourg, ex ministro de economía, solo ha logrado conseguir el 17,69% de los votos. El resto de los candidatos cierra la terna, con resultados muy modestos: Vicent Peillon (6,46%), François de Rugy (3,49%), Sylvia Pinel (2,10%) y JL Benhamias (1,6%). Si los resultados definitivos confirmasen esas primeras estimaciones, como parece bastante probable, los electores socialistas habrían votado por un «giro a la izquierda» del PS, votando masivamente contra la «herencia» y la política de François Hollande.

Ante la segunda y decisiva vuelta, eliminado Montebourg, el duelo a primera sangre entre Benoît Hamon y Manuel Valls está llamado a marcar la historia del PS, que deberá elegir entre dos líneas políticas antagónicas. Hamon encarna y defiende la política de los socialistas críticos contra la política de la pareja Hollande - Valls. Y se encuentra en posición de fuerza, con muchas «reservas» de votos potenciales. A lo largo de su campaña, Montebourg ha criticado de manera brutal la política económica y social de la pareja Hollande - Valls. Sus votantes votarán Hamon en la segunda vuelta, previsiblemente.

Valls ha hecho una campaña «legitimista» defendiendo la política que fue la suya durante los últimos tres años. Los votantes de la primera vuelta han sancionado con severidad esa política. Sin duda, Valls ha conseguido un honorable segundo puesto, pero lo tiene muy difícil para ser elegido candidato socialista a la presidencia de la República. Durante siete días, la campaña de la segunda vuelta, a lo largo de esta semana, será un enfrentamiento frontal entre dos modelos antagónicos de socialismo, sencillamente incompatibles.

Hamon, el candidato ganador de la primera vuelta, defiende la derogación pura y simple de la desguazada reforma electoral de François Hollande, impuesta por Manuel Valls con dos decretazos, sin voto parlamentario. Su proyecto político es agresivamente hostil a la «herencia» de la pareja Hollande - Valls. Ante la segunda vuelta, Valls debe arrastrar las catastróficas cacerolas de esa doble «herencia»: el fracaso de la presidencia Hollande; y el fracaso de su política como primer ministro, dividiendo a las familias socialistas en varias familias enfrentadas a primera sangre política.

Todos los sondeos sugieren que Hamon o Valls serán eliminados en la primera vuelta de las próximas presidenciales, a finales de abril, relegados a un humillante cuarto o quinto puesto, detrás de Marine Le Pen, extrema derecha, François Fillon, derecha, Emmanuel Macron, social reformista y Jean-Luc Mélenchon. Según un sondeo publicado por «Le Figaro», a la misma hora que se conocían las primeras estimaciones oficiales, el 93% de los 35.000 votantes en el sondeo del diario conservador estiman que Hamon o Valls serán eliminados en la primera vuelta de las presidenciales, dentro de cien días cortos.

La modesta participación en la primera vuelta de la primarias socialista confirma una crisis y falta de credibilidad profunda del PS entre los electores de izquierda. El 22 de abril de 2012, 10 millones de electores votaron Hollande en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de aquel año. Apenas 1,7 o 1,8 millones de esos electores han participado en la primera vuelta de las primarias socialistas. El candidato socialista a las presidenciales del próximo mes de abril «apenas contará» con el apoyo expreso de un millón de votos muy cortos. François Fillon, el candidato conservador, fue votado por 1,89 millones de electores en la primaria conservadora del mes de noviembre pasado.

Dando un primer voto de confianza a Benoît Hamon, los electores socialistas han consumado, al mismo tiempo, un primer voto censura contra la presidencia de François Hollande. Ante la segunda vuelta, Valls deberá salvar temibles obstáculos: todavía no ha perdido, pero se encuentra ante un precipicio político que puede dividir históricamente al socialismo francés. Sin respetar completamente los compromisos de Estado con el Pacto fiscal europeo, la zona euro y la UE, Hollande y Valls han deseado ser fieles, a su manera, a esos proyectos europeos.

Hasta hoy, Hamon, como Montebourg, han encarnado un proyecto de «ruptura» con la disciplina del Pacto fiscal, con la política de la zona euro, situándose en la periferia ideológica de las izquierdas gubernamentales europeas. En ese terreno, Hamon, posible candidato socialista a la presidencia de Francia, se encuentra en un espacio político próximo a los populistas de izquierdas.