Una multitud protesta ante la Asamblea Nacional en Seúl este 9 de diciembre de 2016 para exigir la destitución de la presidenta - EFE

El Parlamento surcoreano suspende a la presidenta Park por su «Rasputina»

Privada de poder, seguirá ocupando el cargo hasta que el Tribunal Constitucional revise su destitución, lo que podría durar hasta seis meses

CORRESPONSAL EN PEKÍNActualizado:

Agudizando aún más la crisis política que sufre Corea del Sur, el Parlamento aprobó ayer destituir a la presidenta Park Geun-hye por el escándalo de corrupción y tráfico de influencias de su amiga Choi Soon-sil, apodada la «Rasputina» por pertenecer a una oscura secta religiosa y ejercer una poderosa influencia sobre ella. Aunque Park ha sido privada de todas sus funciones como presidenta, podrá seguir en el cargo hasta que el Tribunal Constitucional revise su destitución, lo que podría llevarle hasta medio año. Debido a la complejidad del caso, no parece probable que la decisión llegue antes de marzo, cuatro meses en los que Park seguirá disfrutando de todos los privilegios de la Presidencia (sueldo, guardaespaldas, coche y avión oficial y residencia en la Casa Azul), pero sin ejercerla.

Para evitar el vacío de poder, sus funciones han sido ya asumidas por el primer ministro, Hwang Kyo-ahn, quien celebró una reunión de emergencia del Gobierno y luego protagonizó una comparecencia pública para prometer que «mantendremos la estabilidad del país bajo todas la circunstancias». Según informa la agencia estatal de noticias Yonhap, Hwang apeló a «todos los funcionarios para dar lo mejor de sí mismos e impedir disfunciones en las áreas de la diplomacia, la seguridad y la economía». Debido a la habitual tensión militar con Corea del Norte, el presidente en funciones tiene previsto encontrarse también con el Consejo Nacional de Seguridad y mantener su alianza con su principal aliado, Estados Unidos, inmerso en plena transición de la Administración Obama a la de Trump.

En 2004, el presidente Roh Moo-hyun también fue destituido por el Parlamento y tuvo que esperar 63 días hasta que el Tribunal Constitucional anuló dicha moción. Sin nada que hacer, se pasó esos dos meses leyendo libros y periódicos en la Casa Azul y haciendo senderismo, una de sus mayores aficiones. Lo mismo le ocurrirá ahora a la presidenta Park, quien transfirió todo su poder al primer ministro en cuanto el Parlamento le comunicó oficialmente su moción de destitución.

Superando los 200 votos que necesitaban, 234 de sus 300 diputados aprobaron suspender la autoridad de Park Geun-hye por haber violado la Constitución en una trama de amiguismo que ha indignado a la sociedad surcoreana. Durante las últimas semanas, cientos de miles de personas han pedido su dimisión en las manifestaciones más multitudinarias que se recuerdan en la historia de este país asiático.

Caída en desgracia

La culpa de su caída en desgracia la tiene su vieja amiga Choi Soon-sil, a quien le unen cuatro décadas de camaradería y confidencias. Según reveló a finales de octubre la televisión JTBC, que tuvo acceso a los archivos del ordenador de Choi, la confianza entre ambas era tal que esta llegó a corregir algunos discursos de la presidenta Park y hasta tuvo acceso a documentos secretos sobre las relaciones con Japón y Corea del Norte. Además, se aprovechó de su estrecha relación con la presidenta para «convencer» a las mayores multinacionales del país, como Samsung, Hyundai y LG, de que «donaran» hasta 80.000 millones de won (casi 63 millones de euros) a dos fundaciones que ella misma dirigía. Los presidentes de todas estas corporaciones han negado que dichos pagos fueran sobornos a cambio de tratos de favor del Gobierno, pero la Fiscalía sospecha que la presidenta Park fue cómplice de esta trama.

Aunque Park ha ofrecido su dimisión al Parlamento, niega las acusaciones y sigue aferrándose al cargo mientras asegura que demostrará su inocencia ante el Tribunal Constitucional. Si este ratifica finalmente su destitución, deberían celebrarse elecciones en dos meses, adelantándose así los comicios previstos para diciembre del próximo año.