Un grupo de milicianos chiítas durante su ofensiva al sur de Mosul, a finales de 2016
Un grupo de milicianos chiítas durante su ofensiva al sur de Mosul, a finales de 2016 - AFP

Mueren al menos 32 milicianos de Daesh tras un bombardeo de la coalición sobre Mosul

Entre los fallecidos estaría Adnan al Yaburi, jefe militar de la filial del Daesh conocida como «Yaish al Usra»

MadridActualizado:

Al menos 32 miembros de Daesh han muerto en un bombardeo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos en el oeste de la ciudad de Mosul, último reducto importante del grupo yihadista en el norte de Irak.

«Aviones de la coalición internacional han atacado a dirigentes de Daesh en el distrito de Islah al Zeraie, en el oeste de Mosul», ha informado la Dirección de la Inteligencia Militar iraquí, según recoge el portal de noticias IraqiNews. En el ataque «han muerto 32 miembros del Estado Islámico», según esta fuente.

Daesh continúa con su repliegue hacia la ciudad vieja de Mosul consciente de que su pérdida sería un golpe prácticamente mortal para su «Califato»

Entre los fallecidos estaría Adnan al Yaburi, jefe militar de la filial de Daesh conocida como Yaish al Usra, así como Abú Assaf, un ciudadano saudí responsable de seguridad e inteligencia de Yaish al Usra. También ha muerto Abú Iyas, un marroquí encargado de armas químicas. También el domingo se ha informado de la muerte de dos «gobernadores» de Daesh en una operación de las fuerzas especiales antiterroristas iraquíes. Los fallecidos son el «gobernador» de Tal Afar, Kanaan Breis, y el de Al Baaj, Ghanem al Yeheishi.

El sábado el Ejército iraquí informó de la muerte de otros tres dirigentes de Daesh: el responsable de comunicaciones, Abú Huzaifa, de nacionalidad rusa; el responsable de defensa, Abú Tamara, checheno; y un comandante conocido como Al Matuni. Todos ellos iban en un vehículo bombardeado por la coalición en Mosul.

Mientras, las fuerzas de Daesh continúan su repliegue hacia la Ciudad Vieja de Mosul apoyadas por el fuego de francotiradores, morteros y vehículos blindados con suicidas, conscientes de que la toma de Mosul sería un golpe fatal para el Califato proclamado en 2014.

Estados Unidos cree que hay unos 2.000 combatientes yihadistas dentro de Mosul, pero aunque se conquiste la ciudad aún hay queda el riesgo de que los milicianos retomen la táctica de guerra de guerrillas y atentados que ya conocen.