Un miembro de la Policía Nacional de Filipinas inspecciona los explosivos confiscados en una operación en la que murió un supuesto yihadista vinculado a Daesh, en Maasim, provincia de Sarangani, el pasado 7 de enero
Un miembro de la Policía Nacional de Filipinas inspecciona los explosivos confiscados en una operación en la que murió un supuesto yihadista vinculado a Daesh, en Maasim, provincia de Sarangani, el pasado 7 de enero - Reuters

La milicia islamista de Abu Sayyaf amenaza con ejecutar a un turista alemán secuestrado

Jurgen Kantner está en su poder desde principios del pasado noviembre

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La milicia islamista filipina de Abu Sayyaf ha amenazado en una grabación con ejecutar al turista alemán Jurgen Kantner, secuestrado el pasado año, si no recibe el pago de un rescate. Sabine Merz, de 59 años, y su marido, Kantner, de 70 años, navegaban por aguas de Malasia a comienzos de noviembre cuando fueron abordados por miembros del grupo rebelde. Merz murió en el ataque.

Su cuerpo fue hallado posteriormente en una embarcación abandonada en la provincia de Sulu, tan solo un día después de que Abu Sayyaf hiciera público el secuestro de su compañero. En la nueva grabación difundida por el grupo armado se observan imágenes datadas el pasado 26 de diciembre.

La organización islamista Abu Sayyaf nació en 1991 como una escisión del Frente Moro de Liberación Nacional. Su fundador, Abdurajak Abubakar Janjalani, era un clérigo que luchó en Afganistán, donde (asegura) conoció a Osama bin Laden y sintió la llamada a una yihad global.

Provocaron una matanza al atentar contra un ferry en la bahía de Manila en 2004

Desde su nacimiento, hace ahora un cuarto de siglo, el grupo ha sufrido una notable vuelta de tuerca interna, con numerosas muertes en su liderazgo. Entre las principales obras de su legado de terror se encuentra el atentado con explosivos contra un ferry en la bahía de Manila en febrero de 2004, donde al menos 116 personas perdieron la vida.

Ya en julio de 2014, su líder, Isnilon Totoni Hapilon, juraba lealtad a la red terrorista Daesh.

Ahora, el grupo armado ha convertido la extorsión en su seña de identidad: a finales del pasado, John Ridsdel, un turista canadiense capturado siete meses antes por los radicales junto con los tres rehenes actuales, era ejecutado tras expirar el plazo de sus captores, que exigían 20 millones de euros por su entrega.

Suerte de los tres rehenes

Posteriormente, los terroristas emitirían un ultimátum sobre la suerte de tres de los rehenes capturados junto con Ridsdel -el canadiense Robert Hall, el noruego Kjartan Sekkingstad y la filipina Marites Flor. El primero de ellos sería decapitado tras expirar el chantaje islamista, mientras que Sekkingstad y Flor acabarían siendo liberados.