Venezolanos cruzan la frontera con Colombia a través del puente internacional Simón Bolívar
Venezolanos cruzan la frontera con Colombia a través del puente internacional Simón Bolívar - Reuters

Más de 50 países urgen a Maduro restaurar el Estado de Derecho y permitir ayuda humanitaria

El Parlamento Europeo reclama la apertura de un corredor para asistir a la población

Ginebra / BruselasActualizado:

La comunidad internacional sigue actuando ante la grave crisis humanitaria y política en Venezuela. Más de 50 países han urgido este jueves al Gobierno de Nicolás Maduro, en el marco del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, a permitir la entrada de ayuda humanitaria en el país para paliar el desabastecimiento de productos de primera necesidad, como comida y medicamentos, así como a restaurar el Estado de Derecho, que consideran roto desde la instauración de la Asamblea Constituyente hace un año. Así mismo, el Parlamento Europeo ha reclamado a Maduro que permita abrir un corredor humanitario.

«Instamos a Venezuela a reconocer la gravedad de su situación y a abrir sus puertas a la ayuda humanitaria, a cooperar con los mecanismos del Consejo de Derechos Humanos», ha dicho el embajador peruano en el Consejo de Derechos Humanos, Claudio Julio de la Puente Ribeyro, que ha leído una declaración conjunta.

A este respecto, el diplomático británico Bob Last ha indicado que, si bien la asistencia técnica que puedan proporcionar el propio Consejo o sus miembros no resolverá todos los problemas humanitarios en Venezuela, «sería un buen comienzo».

Los países firmantes han expresado igualmente su «preocupación» por «las graves violaciones de los Derechos Humanos, que incluyen ejecuciones extrajudiciales, uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias, tortura y malos tratos y falta de acceso a la Justicia», como recogía un reciente informe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU.

Los representantes de Venezuela, Bolivia y Cuba han interrumpido reiteradamente a De la Puente Ribeyro esgrimiendo cuestiones burocráticas para impedir que continuara leyendo el manifiesto, pero el presidente del Consejo de Derechos Humanos, el embajador esloveno Vojislav Suc, ha permitido que continuara.

«Estamos preocupados por que los países que hablan sobre politización son realmente los que están politizando los debates impidiendo que un grupo de países haga declaraciones», ha reprochado la emisaria mexicana en Ginebra, Socorro Flores Liera.

Interrogado por este ofensiva sobre Venezuela, Leila Swan, de Human Rights Watch (HRW), ha aplaudido la declaración conjunta porque «llega en un momento crítico», justo cuando la nación caribeña «está entrando en una espiral descendente de la que no se ve el final».

«El creciente coro de preocupación internacional evidencia la necesidad de seguir informando y actuando ante el Consejo de Derechos Humanos hasta que Venezuela cese la brutal campaña contra su propio pueblo», ha considerado la portavoz de la ONG.

Mientras, el Pleno del Parlamento Europeo ha reclamado este jueves a la UE que incremente la ayuda a los venezolanos que huyen del país y ha exigido al Gobierno de Nicolás Maduro que permita abrir un corredor humanitario para asistir a la población.

En una resolución aprobada con 455 votos a favor, 100 en contra y 29 abstenciones, los eurodiputados han expresado su «consternación y alarma» ante la crisis humanitaria de Venezuela y la diáspora que ha producido, principalmente hacia los países vecinos Colombia y Brasil.

La última semana de junio una delegación del Parlamento Europeo se desplazó a dos puestos fronterizos para evaluar la situación de los migrantes y sus comunidades de acogida.

El eurodiputado del Partido Popular, Agustín Díaz de Mera, que lideró la misión al puesto fronterizo de Cúcuta, en Colombia, aseguró en el debate celebrado el martes en la Eurocámara que «solos no pueden y todos dicen que la situación va a empeorar». Por ello, ha pedido «ayuda internacional porque nunca crearán campos de refugiados para sus hermanos venezolanos».

En el caso de Brasil, según ha explicado el jefe de la delegación que se desplazó Boa Vista, el socialista Francisco Assis, es diferente porque recibe un menor número de venezolanos. Sin embargo, «el Estado fronterizo es uno de los más pobres de Brasil y está separado del resto del territorio por el Amazonas».

«Es fundamental que la UE mantenga su programa de ayuda económica e incluso que la fortalezca, como también es fundamental que el Gobierno de Nicolás Maduro se deje ayudar, por el bien de su población», ha insistido el portugués.

El texto pide a Venezuela «que evite el agravamiento de la situación autorizando de manera urgente la entrada de ayuda humanitaria», al tiempo que agradece a Colombia y Brasil «la solidaridad mostrada con los huidos venezolanos».

En este sentido, los eurodiputados han instado también a los estados miembro a que «den una respuesta inmediata de protección» a través, por ejemplo, de visados humanitarios. Asimismo, han pedido aumentar la ayuda comprometida hasta la fecha para atajar las necesidades de los países vecinos en la acogida.

Nueva petición de elecciones

La resolución aprobada en la Eurocámara recuerda, además, que la crisis de Venezuela se deriva de una crisis política y reitera su llamamiento a la convocatoria de nuevas elecciones al considerar que los pasados comicios del 20 de mayo que revalidaron la Presidencia de Maduro no cumplen los estándares mínimos internacionales.

Así, el pleno ha reclamado nuevas elecciones «que respeten las normas democráticas reconocidas internacionalmente y el ordenamiento constitucional venezolano en un marco transparente, equitativo y justo, sin limitaciones en cuanto a partidos políticos o candidatos y con pleno respeto a los derechos políticos de los venezolanos».

Desde 2005, más de dos millones de personas han abandonado Venezuela y, según Acnur, más del 60 por ciento se encuentra en situación irregular. Colombia acoge a la mayor parte de los migrantes, con más de 800.000 personas, mientras que en Brasil hay alrededor de 50.000 venezolanos.