Mariano Rajoy Brey

Mohamed VI: dos décadas de progreso

Tenemos que seguir demostrando al mundo que hoy, más que nunca, ese punto de encuentro entre las dos orillas del Mediterráneo y entre los continentes de Europa y África cuenta con dos naciones que colaboran y que cooperan

Mariano Rajoy Brey
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Mi primer viaje oficial fuera de España como presidente del Gobierno, en enero de 2012, tuvo como destino Rabat. Cumplí así con una tradición de décadas en la democracia española, que demuestra el afecto de ambos pueblos y la voluntad de sus Estados de profundizar en nuestras relaciones de vecindad.

Tuve la oportunidad, entonces, de manifestar el firme apoyo del Gobierno de España a las reformas impulsadas por el Rey Mohamed VI, que perseguían situar a Marruecos a la vanguardia del mundo árabe y convertirse así en un ejemplo a seguir para muchos países del mundo.

Han pasado más de siete años desde aquel encuentro y veinte desde la llegada al trono de Mohamed VI, pero mis afirmaciones de entonces guardan aún toda su vigencia.

Siempre he creído que la política sin reformas es menos política y que los países avanzan decididamente cuando toman la iniciativa para poner al día sus instituciones y mejorar su capacidad para el desarrollo económico a través de los cambios necesarios para ello.

En mis casi siete años de Gobierno esa fue la máxima que inspiró a mi Ejecutivo. Gracias a las reformas impulsadas en ese periodo, España pasó de ser percibida como uno de los principales riesgos para la solvencia del proyecto europeo a convertirse en referencia de crecimiento y creación de empleo entre los países de la zona Euro.

Creo que no me equivoco si señalo que esa misma estrategia ha sido la que ha permitido a Marruecos dar un salto cualitativo en su posición económica, pero también en su voluntad democrática. Las reformas emprendidas en los últimos veinte años han permitido a nuestros vecinos no sólo agrandar su influencia en la ribera sur del Mediterráneo, sino también convertirse en un referente de estabilidad y progreso entre los principales países del mundo árabe.

El rey de Marruecos, Mohamed VI (d) junto al entonces presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy
El rey de Marruecos, Mohamed VI (d) junto al entonces presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy - EFE

En este momento clave quiero animar a los gobiernos de Marruecos y España a continuar ese camino de coincidencia en la construcción de espacios de cooperación permanente entre ambas naciones. Tenemos que seguir perseverando para que las cada vez más maduras relaciones diplomáticas, políticas, económicas y sociales entre nuestros países sigan proyectándose hacia el futuro y consolidando una voluntad compartida de estabilidad y progreso en uno de los puntos estratégicos más importantes del planeta.

Tenemos que seguir demostrando al mundo que hoy, más que nunca, ese punto de encuentro entre las dos orillas del Mediterráneo y entre los continentes de Europa y África cuenta con dos naciones que colaboran y que cooperan. Dos países que hemos sabido incrementar nuestros intercambios comerciales, sociales y culturales, y revertir sus frutos en el progreso de nuestros respectivos pueblos. Dos naciones que compartimos espacios de seguridad jurídica, economías libres y sociedades pujantes. España y Marruecos somos el mejor ejemplo de que el Mediterráneo ha de ser, cada vez más, un puente tendido al progreso.

Quiero felicitar al Rey de Marruecos por sus veinte años de reinado, de dedicación a su pueblo y de firme voluntad de seguir avanzando en el desarrollo de su país hacia un futuro de bienestar, progreso y oportunidades. Un futuro que debemos seguir compartiendo como buenos vecinos y mejores aliados.

Mariano Rajoy Brey, presidente del Gobierno de España entre 2011 y 2018.

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