Burkina Faso negocia con yihadistas, terroristas y tuaregs para estabilizar Malí
Traoré (izda.), presidente interino de Malí, en una rueda de prensa en Abiyán este miércoles - reuters

Burkina Faso negocia con yihadistas, terroristas y tuaregs para estabilizar Malí

El país está casi roto en dos por la crisis en el norte y el golpe de Estado militar en Bamako

madrid Actualizado:

El presidente de Burkina Faso, Blaise Compaoré, como mediador de la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (Cédéao, según sus siglas en francés), ha «abierto consultas» para tratar de alcanzar la paz y la estabilidad en Malí. Para ello no se excluye a nadie y sus hombres negocian ya sobre el terreno con los grupos armados que controlan el norte del país.

Esos contactos se han entablado con los independentistas tuaregs del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA), los yihadistas de Ansar Dine (Los defensores del Islam) y los terroristas del Movimiento para la Unidad y la Yihad en África del Oeste (Mujao), según han confirmado fuentes próximas al presidente a la agencia France Presse.

La idea es «conseguir que todas las facciones se sientan implicadas en el proceso de paz» y para ello, «lo mejor para todos ellos es estar presentes e la mesa de negociaciones», señaló ante los medios de comunicación en Uagadugú el ministro de Exteriores, Djibrill Bassolé.

Burkina Faso también entablará a lo largo del fin de semana negociaciones en Bamako, la capital, con los golpistas, que siguen bloqueando la transición a pesar de que aceptaron dejar el poder en manos de civiles. El presidente interino, Dioncounda Traoré, termina su mandato el próximo martes 22 de mayo en medio de un clima de gran inestabilidad pues los sublevados pretenden seguir mandando.

La Cédéao ha intentado desplegar una misión militar de paz en el país, pero no han recibido el visto bueno para ello, al menos por el momento.

Con las negociaciones se trata de recuperar «la integridad del territorio nacional, la seguridad y los derechos humanos», según ha declarado el ministro de Exteriores burkinés. La integridad del país, la seguridad y los derechos humanos han sido puestos en jaque desde principios de 2012 por la revolución tuareg, que autoproclamó la independencia de Azawad (el norte del país), así como el fortalecimiento en esa región de grupos yihadistas y terroristas y por el golpe de Estado militar en la capital, Bamako, el 22 de marzo. Tras la asonada, el presidente depuesto fue acogido en Senegal.

Secuestro de cooperantes

El Mujao es el grupo que reivindicó el secuestro el pasado octubre de tres cooperantes europeos en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia). Son los españoles Ainhona Fernández y Enric Gonyalons y la italiana Rosella Urru. Su situación es incierta y, muy probablemente, sus captores los mantienen en el norte de Malí. Mustapha Uld Limam Chafi, un consejero de Compaoré, tiene buenos contactos entre los tuaregs y los radicales islámicos en esa zona. De hecho fue él el intermediario que negoció con Al Qaida del Magreb Islámico (AQMI) la liberación de tres cooperantes catalanes en 2010. Mujao se presenta como una escisión de AQMI y sus células se mueven por el mismo territorio.